La cara oculta de mayo también afecta a tu jardín

Mayo: radiante, colorido, peligroso…

Recuerdo como si fuera ahora, y hace ya más de medio siglo, cómo rezábamos en casa el día de la Santa Cruz, 3 de mayo. Se trataba básicamente de, a golpe de rosario para llevar la cuenta, decir la palabra “Jesús” mil veces y, de esa manera, estar protegido contra las inclemencias del tiempo, se decía. Cuento esto porque me gustaría que consideráramos juntos los peligros de mayo, un mes tan importante que sin duda podemos definirlo como el rey de los meses. No encontraremos ningún otro tan brillante, radiante, exultante, fragante… Ni ningún otro tan colorido, vital, agradable, delicioso… Ni tan agresivo y peligroso.

Lo bueno acerca de mayo no es noticia. Todos tenemos en mente esas escenas primaverales llenas de rosas y peonías, cerezas para recoger y resto de fruta incipiente, árboles llenos de hojas nuevas y arbustos hasta arriba de flores. Pero debo ponerte en guardia contra “ese otro mayo”.

  1. Las tormentas de mayo son las más violentas y destructivas (de ahí las mil veces Jesús). Es conveniente preparar refugios para esas especies delicadas que no soportarían un demoledor granizo.
  2. Hacia el día 10 llegan unas jornadas especialmente tensas, debemos atravesar la “zona de letales heladas tardías”. Tiempo de masas polares que soplan hacia nosotros, provocando bajadas muy bruscas de las temperaturas y, con ellas, esas heladas tardías de las que te hablamos durante todo el año.
  3. Tras eso, ya todo es cuesta abajo, con mucho sol y agradables temperaturas. Llega San Isidro, patrón del campo, con típicas lluvias y nublados, dando paso al “veranillo de las rosas y el ruiseñor”. Gloria de mayo en el jardín.

Mayo entrado, un jardín en cada prado

Naturalmente, lo que pasa es que se llena de rosas, esas flores campeonas del mundo de belleza y presencia en todos los jardines. No hay que desechar los últimos tulipanes, las últimas lilas o los primeros nenúfares, pero nada pesa tanto como una rosa abriendo. Ahora mismo:

En las rosas y adelfas aparecen “sus” pulgones. Evitar los pulgones de mayo en estas especies es imposible… si recurres para su control a medios respetuosos con el medio ambiente, como el caldo jabonoso, rociar con chorros de agua los brotes más afectados o eliminarlos con las tijeras. Pero no importa si quedan algunos elementos. Poco daño pueden hacer y la vida siempre es agradable, aunque sea con pulgones.

adelfas

Las malas hierbas avasallan. Abril y mayo son los meses con los hierbajos más potentes. Si en abril no te preocupaste de cavar y escardar el suelo de los macizos, en mayo se cubrirá de vegetación alegre y vital, pero asimétrica y antiestética. Ve por tu azadilla, ¡y duro con ellas! También puedes usar un buen herbicida ecológico de contacto.

malas hierbas

Los nenúfares (Nymphaea alba) compiten con las algas. Pocas especies acuáticas son tan beligerantes con las pertinaces algas como los nenúfares. Sus limbos flotantes nunca se cubren con filamentos de algas, de tendencias sumergidas. Además, la sombra que crean en el agua reduce la actividad fotosintética de esos pertenecientes al reino Protista.

Nenúfares

Está pasando esto…

Por si mayo no se vistiera suficientemente con flores, plantarás las de temporada para cumplir el rito de cada primavera: que sea la más florida de la historia. Llegarán desde el centro de jardinería petunias, begonias, tagetes…  y te sorprenderá la campiña alrededor con amapolas, antemis, alfalfas, cardos…

Petunias a partir del día 15. Pasado San Isidro Labrador, viste tu jardín con los colores de las petunias y otras anuales de flor, como nicotianas, lavateras, salvias… Y es que desde esa fecha ya no son de temer heladas tardías (según las estadísticas).

Petunias

Tomates al huerto. A pesar de que numerosos aficionados al huerto adelantan sus plantaciones para conseguir una mayor precocidad, aconsejamos que sea en mayo cuando pongas en los bancales tomates, pimientos y berenjenas, reyes del huerto de verano.

Tomates

Las de interior, a la terraza o porche. A partir de ahora, los interiores de nuestras casas suelen ser demasiado oscuros para las plantas tropicales. La búsqueda de un ambiente más fresco y agradable es la causa de mantener echadas persianas y cortinas. Para que esas especies potencien sus tejidos y crezcan sanas, nada como sacarlas al exterior-sombra hasta el otoño.

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