Julio, la gran fiesta del calor

“En julio es gran tabarra el canto de la cigarra

Aunque el final de este junio de 2019 ha sido tórrido, con temperaturas récord… todos lo sabemos y bueno será que lo recordemos, que tomemos conciencia de lo que se nos viene encima: julio es el mes más cálido del año (decimos cálido por suavizar el término, porque todos pensamos en caliente, caluroso, tórrido…). También es el más seco, siendo muy contados los litros, y en ocasiones tan sólo los decilitros, por metro cuadrado que caen, acabando todo en una ilusión fugaz de refrescamiento que, eso sí, nos deja el coche y los muebles del jardín con una capa de barro horrorosa e incómoda.

Y, sin embargo, julio es un mes mágico y brillante con momentos tan extraordinarios que se recuerdan todo el año. Cada julio desempolvo mi guitarra y con dedos torpes por la inactividad guitarrera compongo una canción, siempre con el mismo monotema: el verano; el verano y sus ramas adheridas, el calor, el sol, los interminables días, las cortas y deliciosas noches, el jardín-oasis, el campo calcinado, los pájaros discutiendo por los posaderos a la sombra…

…Y las cigarras. Esos torpones saltamontes encubiertos, compositores de la oda ideal al calor, a un año más, a la alegría de vivir llamando a la pareja. Disponen de unas membranas en el abdomen que les golpea continuamente y como al lado hay aberturas parecidas a cajas de resonancia, el volumen sonoro llega a ser fortísimo. Cada especie tiene su tono y sus hábitos vitales. Algunas viven 17 años, de los que pasan enterrados 16 (cigarras periódicas). Otras sólo dos. En cualquier caso, los machos de muchas especies, las caniculares, surgen en verano, cuando el calor es más intenso y comienzan sus cantos estridentes que evocan a los veranos.

Por lo que respecta a las plantas, julio es un mes muy exigente. Las especies se sumergen en un proceso de sálvese quien pueda. En ocasiones, por mucho agua que contenga el terreno, llegan a morir de desequilibrio hídrico (las hojas piden más agua de la que pueden absorber las raíces). Por eso, los conceptos xerófilo, resistente o autóctono son esenciales.

Qué está pasando…

Como es natural, como tú y como yo, el jardín sufre en este mes por causa del calor y la sequedad ambiente. De todas formas, las adelfas están floridas y surgen las rosas sirias. Los geranios reinan en terrazas, porches y macizos sin temer al sol. El césped da la lata y, al mínimo desajuste del sistema, pueden aparecer las calvas. Ahora mismo:

  • Apogeo de las Coníferas. A estas sí que les gusta el calor. Es más, con la canícula se ponen hermosas y brillantes, dando todo de sí. Por ejemplo, las Cupresáceas doradas, del tipo Cupressus macrocarpa “Golden Cone”, estallan en amarillo oro, a pleno sol ahora.

coníferas

  • Las frondosas se descontrolan. Los benefactores árboles de sombra, con el plátano de paseo a la cabeza (Platanus hispanicus), crecen y crecen. Si están bien proyectados y les has dado sitio, no habrá problema. Lo único que debes hacer es eliminar esas ramas con tendencia péndula invasora que pueden molestar.

frondosas

  • Terminan las aromáticas. En pleno verano, las aromáticas se estabilizan y se disponen a pasar el calorazo bajo la ley del mínimo. Las flores primaverales exultantes, de lavandas, tomillos, prunellas y salvias, han dado paso a vegetaciones apretadas y super olorosas, verdaderamente ideales.

arómatica

Qué va a pasar…

Los macizos de anuales de flor bien regados se tupirán de flores; petunias, verbenas, tagetes, lobularias… El huerto se instalará en eso tan glorioso denominado plena producción, y no darás abasto para recoger tantos tomates y pimientos. Se impone renovar los benefactores acolchados.  Ya sabes…

  • El césped amarilleará. A base de riegos y más riegos (la pradera necesita del orden de siete litros por metro cuadrado y día), la tierra se lava de nutrientes y las plantitas de césped, con raíces poco profundas, tienden a amarillear. Vendría bien una aportación de abono mineral nitrogenado.

césped amarillea

  • Empezarán los Júpiter. El momento supremo del árbol de Júpiter (Lagerstroemia indica) tendrá lugar el mes que viene, y te lo anunciaremos a bombo y platillo. Pero desde ahora aparecen esos botones apaisados con florecillas de textura de papel y colores encendidos y alegres… ¡Maravillosos!

  • Habrá que hacer conservas. La producción del huerto se dispara y no es posible consumir tantos frutos perecederos, tipo tomates, pimientos, remolachas de mesa… Se impone la confección de conservas pasterizadas para disponer de esas maravillas en todo momento del año. Puedes hacerlas con las hortalizas crudas o procesadas.

conservas

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