Cómo hacer un jardín resistente a la sequía

Es tan importante ver nuestras plantas bellas y felices como comprobar que no gastamos demasiado de ese líquido, de ese fluido escaso, precioso y maravilloso que es el agua. Te damos ideas para gastar poca, para ahorrar. Y sólo es una primera entrega…

Crasas y cactus, que no falten

Si la lluvia es escasa y tienes dificultades para acceder a agua para el riego, en tu jardín no pueden faltar las crasas y los cactus. Poseen cuerpos y hojas carnosos donde almacenan el agua que van a necesitar más adelante, e incluso, en el caso de los cactus, disponen de pinchos para asegurarse de que ningún invasor se va a apropiar de su líquido. Opuntia y Euphorbia son, respectivamente, dos representantes de ambos géneros.

acuosas y cactus

Una rocalla, sí

Las piedras y rocas conservan más tiempo la humedad en el terreno, así que la rocalla es una buena opción para los jardines de secano. Además las plantas más adecuadas para las rocallas como Coníferas enanas, alpinas, tapizantes… están perfectamente adaptadas al calor, al sol más ardiente y a la falta de agua. Si, además, tu jardín está en cuesta, no lo pienses: crea un jardín de rocas.

Rocalla

Instala un aljibe… o habilita la piscina

Herencia de la cultura romana y árabe, los aljibes son depósitos para recoger el agua de la lluvia, así que constituyen un valioso almacén de agua para momentos de escasez. Además son elementos de gran valor estético para el jardín, transmiten vida, frescor, animación, sonidos… En un jardín con pocos recursos hídricos, más que un ornamento es un bien de primera necesidad. Si habilitas para este cometido la piscina, límpiala bien y no incorpores cloro ni otros desinfectantes del agua.

limpieza piscina

Estanque “mini”, muy aconsejable

Contar con un elemento acuático en cualquier jardín, por pequeño que sea, siempre es aconsejable. El agua refresca el ambiente y da una sensación muy agradable en los días más tórridos. No hace falta que sea un estanque de grandes dimensiones, con un medio tonel de madera es suficiente para crear un mini estanque en el que incluso puedes cultivar algunas especies acuáticas. Por ejemplo iris, nenúfares, lirios de agua… También puede albergar la vida de algún pez. Es una solución perfecta para terrazas, patios y jardines pequeños.

jardin

Y una fuente, también

Si el estanque te parece algo más complicado por el mantenimiento que conlleva, te recomendamos una fuente o un pequeño surtidor. Realizan idéntico papel refrigerante que los estanques, con la ventaja de ser autosuficientes. A su alrededor puedes colocar especies con mayores necesidades de humedad.

El césped, artificial (no te importe)

Si no quieres renunciar a la pradera de césped… tendrás que elegir, bien una mezcla que tolere la sequía, bien un césped artificial. Para éste último te aconsejamos que acudas a Verdalia, cuyo césped artificial Bermuda Carpet exclusivo para jardinería te dará excelente resultados. Es muy suave, resistente al desgaste y recupera enseguida su posición. Su mantenimiento consiste en cada 20-30 días barrerlo para eliminar el polvo y la tierra y darle un riego. Y una vez al año aplicar un herbicida de larga duración, un fungicida y cepillar la superficie. Precio: a partir de 7 €/m2, sin instalación y 23 €/m2 con instalación.

Los caprichos, en maceta

Si quieres cultivar alguna planta exótica como las aves del paraíso con sus penachos amarillos o las trompetas gigantes de los estramonios, plántalas en recipientes para que el riego esté más concentrado. Estas especies lo pasarán mal si les falta la humedad, así que cultivadas en jardineras y macetones te resultará más fácil darles el riego que necesitan.

 

Si te interesa cómo ahorrar agua en estos meses de calor, te encantará este artículo.

 

 

 

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