Especial San Valentín. 10 trucos para que tus flores vivan más tiempo y más frescas

Lo mismo que el Día de la Madre, las flores son el regalo estrella del Día de los Enamorados. Y en Jardineamos nos encanta esta costumbre, porque estamos enamorados de las flores. Ellas embellecen cualquier rincón de tu casa, dan color y calidez a tu día a día, decoran y alegran tu vida; y en un día como hoy, además, tienen un sentido muy especial, como símbolo de bonitos sentimientos. Pero, ay, regalar flores frescas tiene su lado negativo: que en general son muy efímeras, duran tan solo unos días (como símbolo de amor eterno son un poco contradictorias). Sin embargo, aunque nunca lograremos que vivan eternamente, sí al menos podemos conseguir que duren un poco más antes de que pierdan su frescura y se marchiten.

Aquí te contamos algunos trucos para alargar la vida de tus flores. Sean o no regalo por San Valentín.

 

1. Un corte preciso antes de empezar

Pon tus flores en agua lo antes posible, piensa que una vez cortadas ya no están recibiendo alimento. Cuanto menos tiempo pasen sin agua, más durarán luego. Y además, el borde del tallo empieza a taponarse en cuanto se corta, impidiendo el paso del agua. Así que, antes de meterlas en el jarrón, corta unos dos o tres centímetros del tallo, para retirar esa parte sellada. El corte debe ser diagonal, de unos 45º, de esta manera consigues que el extremo del tallo no se apoye completamente en el fondo del jarrón impidiendo el paso del agua; y además aumentas la superficie de absorción. Este corte deberás repetirlo cada tres o cuatro días (un centímetro es suficiente), para que los vasos de absorción se mantengan limpios.

2. Un jarrón tan limpio como una taza de té

Es fundamental que limpies el jarrón o el florero a conciencia, casi como si fueras a beber en él. Así evitarás la presencia de bacterias acumuladas de anteriores ramos o por el simple paso del tiempo. Esas bacterias impiden el paso del flujo de agua al interior de los tallos, provocando que las flores se marchiten antes de tiempo. A la hora de elegir jarrón, ten en cuenta que los de plata tienen efecto antibacteriano, de modo que ayudan a conservar tus flores frescas durante más días.

 

3. Agua tibia mejor que agua fría

Las flores absorben mejor el agua tibia. Así que llena con agua a unos 43º no más de la mitad del jarrón; es importante que no queden hojas ni flores sumergidas, porque se pudrirán, producirán moho y contaminarán el agua.

 

4. Un acondicionamiento adecuado es fundamental

Cuando coloques tus flores en el jarrón con agua tibia, antes de arreglarlas mantenlas durante unas horas en un lugar oscuro y húmedo, para que los tallos absorban bien de agua. El ambiente fresco evita la pérdida de agua a través de hojas y flores y el agua tibia se mueve más rápido por el interior de los tallos. Este proceso se llama acondicionamiento o endurecimiento, y es fundamental para alargar la vida de tus flores.

5. Mantén el agua siempre limpia

Como hemos dicho, las bacterias son el peor enemigo de tus flores. Y donde más a gusto se encuentran es en el agua del jarrón. Así que deberás cambiarla tan a menudo como exijan las circunstancias. Cada dos o tres días es lo ideal; o a diario, si no usas conservante u otras sustancias antibacterias. Quita todo lo que no sean flores: bichitos muertos, hojas caídas, pétalos, etc., que al pudrirse favorecen la aparición de bacterias.

 

6. Dales el alimento que necesitan

Una flor cortada ya no realiza la fotosíntesis, pero necesita seguir alimentándose si no queremos que nos dure cuatro días. Se habla mucho de los efectos beneficiosos de aspirinas, gaseosa, lejía, azúcar y otros trucos caseros para alargar la vida de tus flores. Nuestra recomendación es que la mezcla que apliques contenga agentes antibacterianos, una fuente de azúcar para alimentarlas y alguna sustancia para acidificar. Por ejemplo, un litro de agua mezclado con media cucharadita de cloro, una cucharada de azúcar y dos cucharadas de zumo de limón es un combinado perfecto.

 

7. Deja que respiren

No coloques muchas flores apiñadas en el mismo jarrón, tiene que circular suficiente aire entre ellas y pueden aplastarse los pétalos unas a otras, estropeándolos. Y además, tampoco lucen como merecen si están todas demasiado apretadas, ¿no?

 

8. Resucitar las flores marchitas

Cuando las flores empiezan a marchitarse todavía pueden recobrar su esplendor: pon los tallos en agua muy caliente, de modo que cubra hasta la corola de la flor y déjalas reposar unas horas. En el caso de las rosas, deja flotando el tallo completo, corola incluida, en agua tibia durante una media hora.

 

9. Cuidado con el calor, con el sol… y con la fruta

No es buena idea colocar el jarrón cerca de frutas y hortalizas: cuando maduran emiten gas etileno, que puede marchitar tus flores. Tampoco cerca de un radiador, un microondas o cualquier otra fuente de calor. Igual de perjudicial es que les dé el sol de forma directa o tenerlas en medio de una corriente de aire.

10. Elige flores más duraderas

No vamos a discutir que las rosas son las reinas del Día de los Enamorados. Pero no es precisamente la especie que más tiempo dura fresca una vez cortada (sus pétalos no son tan duros y encerados, por lo que pierden abundante agua y se marchitan antes). Existen otras opciones igual de bonitas y simbólicas, pero bastante más longevas. Por ejemplo, los crisantemos, los claveles, las orquídeas, las margaritas o los geranios. Todas superan las tres semanas de vida con los cuidados adecuados.

 

Desde Jardineamos os deseamos un feliz día a todos los enamorados… de las flores

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