Ideas cien por cien naturales para decorar tu casa en Navidad

Ya estamos en Navidad. Y, como todos los años, una de las miles de cosas que tienes que hacer (además de las compras, los eventos familiares, la cocina, las escapadas…) es decorar tu hogar. Que también tiene lo suyo: el árbol, el comedor, el Belén, la puerta de entrada, la chimenea, incluso el jardín. Adornos que has ido comprando año tras año y que guardas con mimo después de Reyes. Pero esta Navidad queremos hacerte una sugerencia distinta, especial: ¿Por qué no te propones una decoración navideña cien por cien natural? Hecha con materiales que encuentres en el bosque, en tu jardín, en tu cocina; y con una pizca de imaginación.

Es una opción que tiene muchas ventajas: para empezar, es más ecológica (bastante plástico hay ya en el mundo); también es más divertido y gratificante que comprarlo todo hecho: entra en juego tu creatividad, tus manos, tu ilusión, la ayuda de tus hijos; y además, buscar los materiales puede convertirse en un magnífico plan de naturaleza para toda la familia.

 

La versatilidad de las piñas

Por empezar con lo fácil, vamos con uno de los adornos más versátiles y agradecidos: las piñas de pino. Son infinitas las posibilidades que te ofrecen: puedes fabricar pequeños candelabros, ahuecándolas un poco para acomodar una velita en el interior; otra idea es llenar un cuenco con piñas y colocar entre ellas unas velas altas, blancas o rojas. También son ideales para crear sencillos y elegantes centros de mesa, combinando las piñas con ramas de pino, bayas rojas, rodajas de cítricos secos, flores; o puedes usarlas como adornos para el árbol de Navidad, colgadas de las ramas o cubriendo la base.

O más fácil aún: puedes “plantarlas” en pequeñas macetas decoradas, como si fueran arbolitos navideños, acompañadas de musgo seco u hojas de muérdago. Y la idea que más gusta a los niños: pintarlas de colores navideños (rojo, verde, dorado, blanco) para dar un toque alegre a cualquier rincón de la casa, o junto al Portal de Belén.

La corona navideña: una elegante bienvenida

Es un clásico de la Navidad. Y una bonita manera de saludar a las visitas que llegan a tu casa. Crear una corona navideña con materiales naturales no es difícil, pero sí conviene tener en cuenta un par de consejos. Lo mejor es empezar haciendo una base o estructura circular con material flexible que tengas a mano, como lianas, ramas finas, o un alambre. Luego, simplemente vas añadiendo y combinando los elementos a tu gusto: piñas abiertas, frutos secos, ramas verdes de fresno o pino, flores y frutas para dar un toque de color, muérdago o acebo, virutas de madera, trocitos de corcho, lacitos de esparto, harina para hacer de nieve…

Puedes hacerla tan sencilla o tan elaborada como quieras. Pero si es natural, seguro que te queda fantástica. Y si te diviertes haciéndola, puedes crear versiones más pequeñas para centros de mesa; con una velas en medio te quedarán perfectos.

El musgo seco también quiere su protagonismo

El musgo natural es presencia obligada en un Portal de Belén, tanto como las montañas de corcho, el serrín para el camino o las piedrecitas en las orillas del río. Pero también podemos utilizarlo en otras muchas decoraciones navideñas.

Es un complemento ideal para centros de mesa o candelabros; para forrar jarrones y macetas o hacer originales pinos con cartulina (tan fácil como recortarlo con la forma deseada); o incluso para dar un toque más campero al alféizar de la ventana, la estantería o la chimenea. Además, puedes combinar los diferentes tonos verdosos del musgo, según esté más o menos seco.

En cualquier caso, cuando vayas a recolectar musgo no te olvides de llevar una espátula para extraerlo correctamente; y cuando llegues a casa ponlo a secar sobre una rejilla a cierta distancia del suelo, para que se airee por encima y por debajo.

Mini arbolitos de Navidad: muy decorativos en cualquier rincón

Estos arbolitos hechos con materiales naturales son de lo más decorativo. Los puedes crear con ramas, dentro de un jarrón, en una maceta o en una bonita cesta de madera. Puedes combinar ramas verdes y bayas rojas, o utilizar ramas sin hojas en las que colgar otros adornos naturales (frutas, piñas, arbolitos de musgo, figuritas hechas con ramas). O también con pequeños ramilletes de flores.

Otras opciones muy navideñas son los mini arbolitos naturales, especies típicas de estas fechas, aunque puedes disfrutarlas todo el año. La rosa de Jericó es un helecho que gusta mucho a los amantes de la jardinería ya que, además de su belleza, es muy sencillo de mantener y se adapta a casi cualquier ambiente. La rosa de Navidad es una planta de floración invernal, alcanza su esplendor justo en estos meses y sus bonitas flores (blancas, rosas, púrpuras o amarillas) se mantienen hasta la primavera. La picea o falso abeto es, precisamente, como un árbol de Navidad en miniatura; una vez terminadas las fiestas puedes trasplantarlo a una maceta mayor o directamente al jardín.

El árbol de Navidad, mejor natural

Y si quieres celebrar la Navidad más natural, no puede faltar en tu salón un abeto de verdad (u otra especie; en este post te contamos más cosas del árbol de Navidad). Es más bonito, ecológico y tradicional que el artificial. Nuestra recomendación es que lo compres con raíces y en maceta, porque así en vez de tirarlo después de las Fiestas puedes trasplantarlo y cuidarlo para que viva muchos años.

Para que se conserve en las mejores condiciones mientras está en tu casa, procura alejarlo de los radiadores, humedécelo de vez en cuando y deja que le entre aire fresco por las mañanas. Y en cuanto acabe la Navidad, deberás trasplantarlo a una maceta más grande con agujero de drenaje, y regarlo bien hasta que recobre la vitalidad. O también puedes plantarlo directamente en tu jardín, donde arraigará fácilmente y crecerá feliz. ¡Puede llegar hasta 5 metros de altura!

Y si tienes una motosierra STIHL en casa (si no, es un magnífico regalo de Reyes), mira qué fácil es crear adornos de madera para el árbol o divertidos posavasos naturales.

 

Estas son solo algunas ideas, aparte de la típica Flor de Navidad, de la que ya hablamos en su día, y del muérdago, que será protagonista en un siguiente post. Ahora, lo importante es que tú le eches imaginación y, sobre todo, mucha ilusión. ¡Que pases una muy feliz y natural Navidad!

 

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