Especial Navidad: el árbol como protagonista

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Llega la Navidad, y con ella, tradiciones, cuentos y tiempo en familia. Hay quién decora su casa con un belén y quien lo hace con un abeto, quien incapaz de decidirse combina ambas opciones y quién no recurre a ninguna de ellas. Nosotos tenemos debilidad por los abetos…

Cuento: ¿Por qué un abeto?

Abeto

Cada cual tiene su cuento acerca de la implantación del abeto (o cualquier otro árbol) como símbolo de la Navidad en nuestras vidas. A mí me contaron (en Alemania) que en un pueblecito de Noruega cuyos habitantes vivían mayoritariamente de la explotación de sus bosques, hubo un pavoroso incendio que arrasó sus tierras y montes. Fue de tal magnitud el siniestro que… tan sólo quedó en pie un árbol, concretamente un abeto rojo.

Esas gentes, nobles y fuertes, lejos de desesperanzarse y pasar una Navidad triste y compungida, decoraron ese único árbol con sus mejores galas y comenzaron a cantar y bailar a su alrededor durante todo el periodo navideño. Y claro, desde el uno de enero, se pusieron con toda la ilusión del mundo a replantar su bosque.

¿Bonito y entrañable, no? Más vale que sea cierto, porque lo he contado cientos de veces a cientos de personas…

De vuelta a la realidad, cuando decidimos decorar nuestro hogar con un árbol navideño, puede que nos surgan algunas dudas.

¿Natural o artificial?

Árbol artificial

Abeto natural

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hubo un tiempo en que se consideraba al árbol de Navidad artificial como algo anti ecológico, ya que en su mayoría estos arbolitos están hechos a base de derivados del petróleo. Pero teniendo en cuenta su larguísima duración (la mayoría de ocasiones sólo se sustituyen por cansancio), resultan a la larga más respetuosos con el medio ambiente que los naturales, ya que no hay cultivo en el monte o en el vivero, transportes (tanto desde origen como desde el centro de venta a casa), ni consumo de agua, ni abonos, ni emplazamientos posteriores que a veces resultan perjudiciales…

Así que a la pregunta ¿natural o artificial?, la respuesta es ¡siéntete libre!, ¡haz lo que quieras!, ¡no te dejes influir por “sabiondos o listillos”!

 

¿Dónde comprar un árbol artificial?

Los árboles artificiales tienen dos puntos básicos de venta:

  • Las tiendas de decoración, donde encontrarás verdaderas joyas, casi idénticas al natural, o figurativas, con diseños deliciosos y originales. Su duración es ilimitada.
  • Los almacenes de “todo a cien”, “todo a euro”, “chinos”, o como quieras llamarlos, donde te venderán ejemplares ciertamente económicos, que cuentan con dos hándicaps: su apariencia pobre y mal imitada, y su corta duración.

En las tiendas citadas en primer lugar, encontrarás además maravillas para decorar los arbolitos. Esto es una información muy útil tanto para decorar abetos naturales, como artificiales, sean del precio que sean. La decoración accesoria (los colgantes y motivos) es muy importante, mi consejo es además cambiarla de vez en cuando para conferir novedad y buen gusto a cada periodo navideño en tu hogar.

Eso sí, verifica un buen reciclado para los artificiales; eso es básico. Si vas a mantenerlo para el próximo año debes desmontarlo y embalarlo con cuidado en sus envases originales, y guardarlos en un lugar estable, lejos de golpes y cambios de lugar que podrían deteriorarlos.

Sin embargo, si te has rendido al romanticismo del árbol natural…

¿Y uno natural?

El lugar ideal para la compra de un árbol de Navidad natural es, sin lugar a dudas, el vivero o la tienda de flores. Fíjate que hablamos siempre de “árbol”, no de abeto, ya que hay más de una especie de estos símbolos arbóreos navideños.

En el vivero o la tienda de flores, te los encontrarás plantados y te explicarán cuáles tienen “porvenir” tras la Navidad y cuáles no. Además te los llevarán a casa y te informarán de los cuidados más esenciales.

Todo lo contrario de si los adquieres en un puesto callejero, en los que además pueden haber sufrido con los golpes en cargas y descargas, llegando a desplantarse o moverse los cepellones. Eso sí, ahí son algo más baratos.

¿Qué árbol natural compro?

Estos son, de forma mayoritaria, los árboles de Navidad disponibles en el mercado cada diciembre:

  • Abeto rojo o abeto de Noruega (Picea abies excelsa)
    Abeto rojo o abeto de Noruega (Picea abies excelsa)

    El típico y clásico abeto rojo o abeto de Noruega (Picea abies excelsa). Estas piceas, que no abetos, son los árboles presentes de forma masiva en los bosques nórdicos, junto a los pinos y abedules. La Selva Negra alemana está configurada por piceas en su mayor parte. Estos árboles son cultivados en España, sobre todo en Gerona y Álava, con el único fin de venderse en Navidad. No tienen grandes esperanzas de vida, ya que se arrancan prácticamente sin cepellón, casi a raíz limpia, para que su coste sea muy bajo. El que los productores arranquen esos árboles cada año para meterlos a la ciudad y sus casas no supone atentado ecológico alguno, ya que ellos ya han cumplido su misión ambiental de enriquecer el aire y decorar el paisaje, y como serán reemplazados de inmediato por otros…

 

 

  • Abeto de Korea (Abies koreana)
    Abeto de Korea (Abies koreana)

    En la imagen a continuación, puedes ver un abeto de Korea (Abies koreana), árbol muy noble, de crecimiento lento, acículas apretadas (no pinchan) y tono bellísimo grisáceo. Su precio es más elevado que el de las piceas, pero su duración es ilimitada, ya que te lo venderán con toda su raíz bien apretada en un amplio tiesto.  Después del periodo navideño, puedes plantar esos arbolitos en tu jardín (nunca en el bosque) y decorar con ellos macizos y parterres. Su precio es bastante más elevado que el de los anteriores; tal vez el doble o más.

 

 

 

 

 

¿Cómo los cuido durante y después de  Navidad?

Durante la Navidad, un árbol natural debe estar al exterior o al semi exterior. No te pedimos que lo mantengas en medio del jardín, pero sí en la terraza o al menos en el interior fresco, cerca de la ventana y fuera de la influencia de la calefacción y sus puntos de calor. Además, debes mantenerlo muy bien hidratado, tanto en su sustrato como en su parte aérea. Hay que regarlo a menudo y rociar su follaje cada día; esto evitará la temida defoliación o pérdida de acículas, algo incómodo por lo que ensucia y por lo que significa de riesgo para la vida del ejemplar (mejor no le instales nada eléctrico por el peligro que supone mezclar agua con electricidad).

Tras las fiestas, puedes plantar tu árbol natural en el jardín, como puedes ver en la imagen.

Abeto plantado en el jardín

La Navidad y el abeto, posibilidades decorativas

Ningún árbol evoca la Navidad como el abeto… o la picea. Aunque existen otras especies vegetales que se han subido al carro últimamente, como la flor de Pascua o poinsetia (Euphorbia pulcherrima), el cactus de Navidad (Schlumbergera truncatus) o la rosa de Navidad (Helleborus foetidus), sin olvidar a los “clásicos” acebo (Ilex aquifolium) y muérdago (Viscum album).

Los abetos llenan de Navidad tu casa y jardín desde el momento en que entran. Sus ramas cubiertas de acículas cortas y densas, su porte piramidal, sus piñas péndulas características cilíndricas, su aroma a resina dulce…

Con abetos, con ramas de abetos y sus piñas, puedes confeccionar las mejores coronas de bienvenida y unos colgantes que llenarán de calidez y color tu hogar. Y no te olvides del jardín, allí también es Navidad. Y como hemos pensado en todo, te dejamos este artículo con ideas para decorar el exterior de tu casa.

Decoración navideña, estrella

 

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