10 curiosidades sobre el acebo, icono de la Navidad

El acebo es uno de los símbolos de la Navidad por excelencia. Tan navideño como la flor de Pascua, el abeto o el portal de Belén. Y gracias a sus verdes y brillantes hojas y a sus frutos de intenso color rojo es uno de los elementos decorativos más versátiles en nuestras casas. Pega bien con todo. Pero, por desgracia, esta popularidad ha sido también su perdición, y hoy este pequeño árbol es una especie protegida en toda la Península Ibérica, por lo que está prohibido cogerla de la naturaleza.

La mejor opción es comprarlo en viveros o explotaciones sostenibles. Pero también puedes plantarlo en tu jardín, donde resulta muy decorativo, fácil de cuidar y puede alcanzar más de diez metros de altura. Sea cual sea tu elección, aquí te contamos algunas curiosidades del acebo que quizá desconocías y que conviene saber.

1. Los frutos del acebo, esas bolitas rojas tan atractivas que nacen en pequeños racimos, aparecen en otoño y permanecen durante todo el invierno. Pero cuidado, porque son tóxicos; así que nunca deben ingerirse. Y deberás tener especial cuidado con los más pequeños de la casa.

2. Sus peculiares hojas de color verde oscuro son coriáceas y rígidas y duran todo el año; pero no siempre son espinosas, eso dependerá de dónde estén situadas. En la parte alta de la planta son más lisas y en la parta baja más dentadas, como sistema de autodefensa.

3. Las flores del acebo son blancas y pequeñas, nacen con la primavera y podemos disfrutarlas hasta bien entrado el verano.

4. Este arbusto perennifolio se adapta a todo tipo de terreno y clima. Aunque prefiere las zonas montañosas y boscosas (haya, pino, roble), húmedas y con abundante sombra, y los suelos ácidos, frescos y bien drenados. En España abunda en la mitad norte y en otras zonas como los montes de Toledo, Cáceres, la Sierra de Cazorla o la Tramuntana, en Mallorca.

5. El acebo es una planta unisexual, de modo que para reproducirse por semillas (en primavera) se necesita una especie con órganos femeninos (los árboles con bayas). En otoño se multiplica por esquejes semileñosos.

6. El acebo y el muérdago son dos arbustos muy diferentes, aunque mucha gente los relaciona (probablemente por su simbolismo navideño). El acebo (Ilex aquifolium) perteneciente a la familia de las aquifoliáceas, es un pequeño árbol con ramas grises y lisas, hojas ovaladas y de borde espinado y frutos rojos. El muérdago (Viscum álbum) pertenece a las santaláceas, y es un arbusto de ramas cortas que vive en otras especies más leñosas, su fruto es blanco o amarillo, sus hojas carecen de bordes dentados y se desarrolla más fácilmente en la zona mediterránea.

7. El acebo también tiene sus enemigos naturales. Aunque resiste bien el ataque de los parásitos, sí le puede afectar el pulgón y es especialmente sensible a las orugas y otros minadores de hojas, como la larva de mosca.

8. La madera de su tronco es de gran calidad. Hace buena leña buenos bastones (incluso varitas mágicas, como la de Harry Potter) y es muy apreciada en ebanistería por su increíble resistencia a la podredumbre.

9. Acostumbrado a los ambientes sombríos y frescos, si lo plantas en tu jardín búscale un lugar con sombra donde no le dé la luz solar de manera directa y esté protegido del viento.

10. En cuanto al riego, al acebo le encanta la humedad. Pero, como siempre, en su justa medida. Así que en los meses fríos y lluviosos necesitará muy poco riego y en la época de más calor se debe humedecer con mucha frecuencia.

En definitiva, este verdadero regalo de la Navidad en tu hogar es también un regalo para tu jardín durante todo el año. ¡Disfrútalo!

 

2 Comentarios

  1. Hola buenas noches mi pregunta va dirigida a la coloración de las hojas de la Camelia..cada 6 meses le aplico hierro diluido…dá en época de floración enormes y blancas camelias…pero en ésta época, verano..hemisferio sur, se ponen amarillentas con bordes ocres.
    Agradezco desde ya su aporte.
    En cuanto al acebo tengo uno precioso y rodeándolo muchísimos hijuelos.
    De ellos tomé unos cuántos para regalar a los amigos.
    Atte. Marice

    • Generalmente, en pleno verano y si se encuentra con el mínimo sol, las hojas de camelia (Camellia japonica) amarillean. El problema es el calor, que agobia a esta especie a no ser que se halle en un clima de veranos suaves. Sitúa tu camelia a la sombra y pulveriza agua blanda (sin cal) de forma regular a sus hojas. Continúa con los aportes de hierro en forma de quelatos (reverdecientes comerciales). Felicidades por tus acebos. Un saludo cordial desde España.

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