Calendario de poda. Cómo y cuándo podar tus plantas, árboles y setos

Podar no es sólo cortar, así, sin más. Hay que saber cuándo, cuánto, cómo y, sobre todo, qué es lo que debemos cortar. Y es que cada planta es un mundo también en esto de la poda, y requiere una poda diferente en momentos diferentes. Y cuando hablamos de planta, nos referimos también a árboles, setos, arbustos y hasta bonsáis. Debemos tener en cuenta los períodos de crecimiento de cada planta, en qué época le salen las hojas, cuándo tiene lugar su floración o si da frutos; y es fundamental también saber la función de la poda: si es estética (formación) o es mejorar la salud, crecimiento, floración o fructificación de la planta (mantenimiento). Todo tiene su momento.

Para ponértelo fácil y ordenado, te hemos preparado este calendario en el que puedes ir viendo mes a mes qué toca podar y para qué.

 

Enero

Si vives en una zona de clima cálido, lo más probable es que los árboles de brotación temprana (ciruelos, almendros, moreras, plátanos) empiecen ya a sacar sus hojas; será un buen momento para la poda. Igual que para otros árboles y plantas de floración invernal como las mimosas, aunque tendrás que esperar a que florezcan antes de podar. Es buena época para dar forma a los árboles ornamentales y deshacerte de los chupones (ramas mal colocadas, poco estéticas que perjudican el desarrollo de otras ramas). Y también para una poda de rejuvenecimiento en los arbustos.

 

Febrero

En general, es el mes por excelencia para la poda: la primavera está cerca y las heridas cicatrizarán rápido. Continúa con la poda de formación y mantenimiento de árboles ornamentales. Es también una época perfecta para la poda de floración de arbustos y plantas trepadoras; y para cortar el follaje seco de las gramíneas.

 

Marzo

El principio de la primavera es buen momento para la poda de floración de tus setos. En zonas frías, es el mes para podar lo que no podaste en febrero; y también las plantas de hoja caduca (rosales, hortensias). En cambio, si vives en zona cálida, solo te toca podar las de hoja perenne.

 

Abril

Deja que tus tijeras se tomen un pequeño descanso. En general, durante la explosión de la primavera no es necesario ni conveniente podar. Hay excepciones, como algunos frutales o los setos, que puedes podar en pleno crecimiento primaveral si han llegado a la altura que deseas.

Mayo

Tiempo para podar los chupones de los arbustos; recortar los setos, antes de que los nuevos brotes provoquen vacíos; rebajar el volumen de las trepadoras; despuntar y recortar las flores pasadas de los rosales (así aseguras una floración más abundante, con nuevas flores).

 

Junio

Después de la primavera y los meses de desarrollo y florecimiento llega el momento de controlar el crecimiento de tus plantas y setos. Para evitar esa malformación tan poco estética, corta las ramas y chupones que sobren y elimina los restos florales (gastan energía inútilmente). Es también momento de empezar el pinzamiento de los árboles ornamentales. Continúa la rebaja de volumen en las trepadoras, que se prolongará durante todo el verano.

Julio y agosto

Empieza la poda de verano, que se prolonga hasta finales de septiembre. Poda de formación y pinzamiento de los árboles ornamentales, y de formación en los frutales. Sigue la labor de mantenimiento de los arbustos (hasta septiembre) y de los setos (hasta octubre). Esta poda estival es especialmente beneficiosa para los rosales y las hortensias, y árboles frutales como el cerezo o el ciruelo.

 

Septiembre

Es el momento de la estética. Corta las ramas que hayan crecido en exceso y perjudiquen el desarrollo del resto de la planta; las plantas de temporada que estén feas necesitarán también algunos recortes, lo que ayudará a que florezcan un poco más. Y la poda de los setos ayudará a combatir el rebrote de otoño.

 

Octubre

Buen momento para una poda estética de los geranios y para dar el último recorte del año a los setos y deshacerte de los restos florales de las plantas y los arbustos.

 

Noviembre y Diciembre

El invierno es una estación de poco trabajo en el jardín, más allá de recoger las hojas secas, restos de ramas y flores (ideales para hacer compost). Pero puede ser también una buena época para la poda, especialmente de árboles, arbustos de hoja caduca, trepadoras y rosales. Y es que, al no haber hojas, la poda debilita menos la planta, y además hay un acceso más fácil a las ramas. El peligro de esta poda de invierno es que la herida no va a cicatrizar hasta unos meses después, en primavera. Así que, cuanto más tarde podes, mejor.

En definitiva, las plantas de hoja caduca conviene podarlas mientras están inactivas (“durmiendo”), en invierno; así estarán preparadas para brotar vigorosas y con todo su esplendor en primavera. Y las de hoja perenne se podan en los inicios de la primavera, justo antes de que empiecen a brotar.

Pero, como hemos dicho al principio, no olvides que lo primero es saber para qué podas en cada momento: mantenimiento, formación, fructificación, rejuvenecimiento… Esa es la clave.

 

Sé el primero en comentar

Dejar una contestación

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*