Octubre, nada urgente en el jardín

¡Ahora, a descansar! Octubre es un mes puente, un mes en el que no hay ningún trabajo urgente que hacer en el jardín, salvo disfrutarlo.

Por fin, por fin cambia el tiempo y se pone fresco, húmedo y nuboso. Se agradece encender la primera chimenea del año y tomar posesión del interior de la casa, abandonada durante los últimos meses de “buen tiempo”, en que la estancia fue continua en el jardín. Entrecomillo la acepción buen tiempo, porque lo identificamos (al menos los meteorólogos así lo hacen) con tiempo seco y soleado, circunstancia que, para un jardinero, los embalses o la contaminación atmosférica resulta justo al revés.

Pero, haznos caso, alterna esa estancia junto a la chimenea con las salidas, por supuesto que bien arropado, al jardín a contemplar tu obra de mantenimiento estival. Gracias a tus preocupaciones y posteriores ocupaciones, tu jardín se salvó de esos 40 grados que aparecieron algún día de julio o agosto, de esa inoportuna avería o restricción de agua en el sistema de riego que casi machaca el césped, o de esa plaga de araña roja que con la sequedad y el calor amenazaba con hacer estragos entre tus herbáceas.

El jardín ya anda solo en octubre. Y tú puedes respirar tranquilo.

¿Qué está pasando?

Si asocias otoño con el calendario, octubre es pleno otoño (comenzó la estación el 22 de septiembre); pero si lo asocias a las flores tardías, al cambio cromático de las hojas o a la caída de las mismas, nos encontramos en el “preotoño”. Ahora mismo:

  • Los crisantemos (Chrysanthemum morifolium) muestran sus capullos. La verdad es que el cultivo del crisantemo y otras vivaces tardías, con el áster entre ellas, es bastante desagradecido. Permaneces involucrado todo el año para disfrutar menos de un mes de sus floraciones. De todas formas, el momento del embotonamiento de estas especies de día corto es de lo más relevante del calendario jardinero.
Crisantemos
Crisantemos (Chrysanthemum morifolium)
  • Los granados (Punica granatum) enseñan sus frutos. Globosos llenos de jugos vitales para una nutrición sana… y riquísimos. Resulta muy penoso, todo un desperdicio, que los granados tiren sus enormes, coloristas y aromáticos frutos, porque nadie los recoge. Desde luego, en la naturaleza todo se aprovecha y esas granadas en el suelo serán aprovechadas por aves, hongos, insectos y muchos más habitantes del jardín, pero qué te parece si las desgranamos y realizamos con ellas deliciosos postres y zumos…
Granados
Granados (Punica granatum)
  • Las vivaces piden la poda. Prepara una buena cantidad de residuos del jardín bien recortados, que efectuarán la mejor protección en forma de acolchado o mulching, y poda las vivaces de macizos y rocallas a ras de tierra. Después cubre las sucesivas manchas de ejemplares con los restos, para que no se deposite el hielo sobre el terreno y pasen protegidos todo el invierno.
Vivaces
Vivaces

¿Qué va a pasar?

Aparecerá el color en los botones de crisantemos, amarantos, dalias tardías… El huerto se quedará seco y feúcho y habrá que planificarlo. Y desde luego comenzará la época de retirar los numerosos residuos del otoño, comenzando por las hojas caídas. Además…

  • La biotrituradora, máquina de elección. Si todavía no la tienes, hazte con ella cuanto antes. Hablamos de la biotrituradora o desmenuzadora, como te guste llamar a esta máquina esencial en estos momentos. Ella conseguirá ante todo minimizar o reducir los numerosísimos residuos de este mes. Pero, además, permitirá que realices con ellos el mejor compost doméstico.
Biotrituradora
Biotrituradora
  • Siembra hortalizas de invierno. Es muy importante limpiar, entrecavar incorporando materia orgánica y planificar el huerto. Así, la sanidad y la buena estética están aseguradas. Si lo deseas, puedes sembrar un buen número de especies hortícolas, sobro todo de hojas y raíces, que alegrarán tu mesa y paladar en invierno. Nos referimos a acelgas, espinacas, zanahorias, habas… o ajetes (foto).
Hortalizas
Hortalizas
  • No abandones el césped. Aunque ya incluso ni hace falta regarlo, el césped precisa tus atenciones en forma, sobre todo, de siegas para mantenerlo libre de hojarasca sobre él que podría debilitarlo. Pasa la segadora un par de veces durante este mes y después pincha la superficie con un rastrillo.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestación

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*