Septiembre, cual mayo

¿De verdad piensas que el año empieza el 1 de cada enero, cuando la muchedumbre se concentra en los centros de las ciudades para bañarse en champán, sudor y alaridos? No, el año de verdad, el año biológico, el año productivo a todos los niveles empieza el 1 de septiembre, cuando julio y agosto, con sus sequías y calores, han dado el finiquito, el golpe de gracia al año.

Siempre me ha impresionado la observación de un campo cerealista tras la recolección. Es una inmensa llanura completamente amarillo-paja, sin rastro de absolutamente nada verde. A esto se le llama fin de un ciclo vital, fin de una temporada, fin de un año. Por acabar, se acaban los torneos deportivos, los trabajos (vacaciones) y hasta los proyectos más complicados y ambiciosos.

En cambio en septiembre, todo comienza de nuevo; llegan las lluvias y con ellas regresa el color verde. Nos reincorporamos al trabajo y los proyectos (yo empiezo mis libros siempre en septiembre), vuelve el deporte, los fascículos, los estrenos de cine y hasta los amores más ardientes. Vuelve, casi, mayo.

Qué está pasando…

Hasta el día 15 pocas cosas pasan, pero a partir de mediados de mes vuelven a brotar los árboles y arbustos, renovando su pelaje. Los polvorientos follajes que han soportado el estío, o se caen o comienzan un merecido descanso hasta la caída. Ahora mismo:

■ Se secan las estivales. Las petunias, tagetes, cosmos, nicotianas, malvas  y demás flores de verano ya no pueden más. Se encuentran agotadas de dar flores y más flores, y de eso se aprovecha la araña roja, que acaba por secarlas. Es el momento de liberar sus espacios en espera de otras especies del momento.

Malvas
Malvas

■ Maduran peras y manzanas. No te descuides y desde primeros de mes, realiza recolecciones escalonadas de tus frutales de pepita, perales y manzanos. Si no lo haces, acabarán los frutos en el suelo, y en pocas horas, quizá minutos, entrarán en ellos hongos y gusanos, cuyo único papel en la naturaleza es descomponer la materia orgánica caída y olvidada.

Frutales con pepitas
Frutales con pepitas

■ Florecen las tardías. En la rocalla y macizos de vivaces, las especies plantadas en primavera llegan a sorprendernos emitiendo sus floraciones cuando ya no esperamos nada. Son las rudbequias, áster, heliantus… También las dalias o las campánulas de la fotografía, que desde el mes pasado llenan sus tablares con esas corolas ricas y carnosas.

Campánulas
Campánulas

Qué va a pasar…

El césped se pondrá mucho más verde, igual que el campo circundante, en el que las lluvias provocarán la nascencia de las semillas aletargadas a causa del calor. Es la denominada otoñada, momento de los más alegres y jubilosos del año. Además…

■ Se plantan las flores de día corto. Con los crisantemos a la cabeza, los centros de jardinería pondrán a tu alcance un buen número de bellezas con las que alegrar tus macizos desde ahora. Coronados, inmortales, siemprevivas, margaritas de los prados…

Crisantemos
Crisantemos

■ Finalizan las recolecciones del huerto básico. Se denomina huerto básico al compuesto por las tres hortalizas más populares y favoritas del aficionado: tomates, pimientos y berenjenas. Desde mediados de mes, esos cultivos se van agotando y conviene recoger de forma masiva las producciones, consiguiendo espacios de almacenamiento para disfrutar de sus sabores durante el mayor tiempo posible.

Berenjenas
Berenjenas

■ A finales de mes, calor y membrillos. Por San Miguel, 29 de septiembre, llega el “verano del Santo”, “verano del arcángel” o “veranillo del membrillo”. El calor que suele aparecer por estas fechas pone color y sabor a esa fruta que, bien empleada en confitura y carne, se constituye en favorita por despensa fácil (almacenamiento) y valores nutritivos.

Membrillo
Membrillo

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