10 trucos para ahorrar ¡de todo!… en el jardín

Aquí te dejamos 10 sencillos consejos para que cuidar de tu jardín te resulte más fácil y económico. No te los pierdas y ¡compártelos con tus amigos jardineros!

1. Planta especies rústicas

Una madreselva (o un espino como el de la fotografía) en el centro, un brezo en el atlántico, una adelfa en el mediterráneo… Todas estas especies tienen en común contentarse con unas gotas de agua y la calidad del suelo disponible. No se trata de plantar en el jardín sólo autóctonas, pero sí pensar en especies resistentes, bien probadas, por ejemplo, por su inclusión en el paisaje circundante.

Espino
Espino

2. Instala riego por goteo

Cuando se trata de regar macizos, setos o jardineras, nada más cómodo que comprar tuberías con goteros. Pero este sistema te obliga a regar incluso el terreno sin plantar, ya que los goteros suelen estar incrustados a 30-40 cm. Para ahorrar, despliega tubería ciega de goteo y pincha un gotero al pie de cada especie.

Riego por goteo
Riego por goteo

3. Hazte con un programador con función “rain”

Para ahorrar es imprescindible aprovechar todos los recursos que la naturaleza pone a nuestro servicio, y los días de lluvia son valiosísimos para este fin, ya que una fina lluvia de 7 litros por m2 equivale a un riego completo al césped. Para que puedas suprimir el riego en esos días, los programadores cuentan con un botón “rain” (lluvia) o “rain delay” (días de salto de riego), que lo interrumpe hasta nueva orden.

Programador con "rain"
Programador con “rain”

4. Descubre fugas gracias al contador

A veces, las fugas de agua no se detectan fácilmente. Por eso, ¿quieres saber si la hay o no? Fíjate en el contador de agua que se encuentra en el acceso a tu jardín desde la calle. En su interior observarás,  dos, tres o cuatro relojes graduados con agujas (que giran a distintas velocidades midiendo caudales grandes) y una rueda negra central muy sensible (que gira a toda velocidad incluso cuando pasa por el contador sólo un chorrito de agua). Pues bien, con todos los grifos del jardín cerrados esa rueda debe estar parada por completo. Un débil goteo bastaría para que iniciara un movimiento indicador de avería.

5. Usa pocas macetas

Para controlar mejor el gasto de agua en tu jardín, una buena solución es no utilizar demasiadas macetas de terracota para decorarlo. Por sus paredes de barro se escapa el agua a través de la evaporación, lo que exige un incremento de los riegos, que en muchas ocasiones tienen que ser diarios. Siempre que puedas planta directamente sobre el terreno.

Viburnum tinus
Viburnum tinus

6. Planta ejemplares que den buena sombra

Junto al riego localizado o por goteo, la clave para necesitar poca agua en el jardín es mantenerlo bien sombreado. Esto se consigue plantando árboles de sombra de forma densa y dejándolos crecer en altura. A sus pies, el frescor reinará y el agua será mucho menos necesaria. Del mismo modo, las plantaciones de flores y de arbustos deben ser bastante densas, sombreando el suelo y confiriéndose humedad relativa del aire.

Ejemplares de buena sombra
Ejemplares de buena sombra

7. Haz acolchados muy gruesos

Existe una técnica agrícola para cultivar frutales en secano, consistente en realizar enormes alcorques al pie de cada árbol y llenarlos con la paja (en este caso poda de hortensias) extraída de su parcela. Tú puedes hacer lo mismo en el jardín para todos tu ejemplares arbustivos y arbóreos. ¡Apenas tendrás que regarlos!

Acolchado con poda de hortensias
Acolchado con poda de hortensias

8. No uses mangueras demasiado largas

No lo recomendamos porque tienen mucha pérdida de carga. Se trata de una ley física: las paredes de las tuberías cuentan con una propiedad denominada adherencia que obstaculiza el paso del líquido. Cuanto mayor sea el recorrido que realice éste por la estrecha manguera de tu jardín, menor caudal de agua saldrá al final por la lanzadera. Lo más práctico, por lo tanto, es utilizar mangueras cortas, que resulta muy sencillo controlar desde bocas de riego de gruesa sección.

9. Reduce el césped al mínimo

Es verdad que puedes disfrutar de un pequeño trozo de tu terreno tapizado con césped para jugar, estar o, simplemente, disfrutar las vistas. Pero salvo en la zona del Atlántico, resulta una pesada cadena de trabajo y también ambiental. No gastes agua en regar hierba. Puedes poner gravilla, un enlosado, etc. o adoptar los últimos y perfectos céspedes artificiales de pelo largo. Mira los de www.viverosbonsai.es , tienen mucho donde elegir.

10. Riega sólo de noche

Si quieres regar un césped, por ejemplo en la zona centro, deberás echar a andar los aspersores ¡30 minutos si riegas de día! o sólo 15 minutos si lo haces por la noche. El consumo de agua por parte de las plantas se mide en evapotranspiración, y este parámetro se dispara con el calor del día, que es cuando el agua se evapora nada más llegar al suelo caliente, y además es el momento que mayor transpiración realizan los vegetales para refrescarse. Ya lo sabes, incluso en este momento del año, es mucho mejor regar por la noche.

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