Flores comestibles: color, sabor y originalidad para tus platos

No es algo nuevo, aunque ahora aparezca como la última tendencia en los restaurantes más trendy. El uso de las flores para dar sabor, color y originalidad a cualquier receta viene de muchos siglos atrás. Y, desde luego, no está reservado para la alta cocina o la repostería creativa. Tú también puedes añadir a tus platos nuevos matices y aromas, un toque diferente para hacerlos más sorprendentes y atractivos a la vista y al paladar. Y no hablamos sólo de ensaladas o postres, también carnes y pescados, caza, cremas y sopas, bebidas…

Pero cuidado, porque no todas las especies de flores son comestibles (hay algunas que son tóxicas, como la adelfa, la hortensia o la alocasia), y no todas las flores que se pueden comer tienen un sabor agradable; o sí lo tienen los pétalos pero no la flor entera (por ejemplo, la caléndula). Lo más importante, en cualquier caso, es que si compras flores para cocinar asegúrate de que son de cultivo ecológico, cosechadas como alimento y no para decoración, ya que las destinadas a floristerías contienen pesticidas. O mejor aún, cultívalas en tu casa o en tu jardín; así te aseguras de que tienen el mejor cuidado, las coges cuando las necesites y mientras tanto cumplen su función decorativa.

Hay cientos de flores comestibles, así que para hacértelo fácil te hemos preparado una selección especial para ti. Bon apetit!

 

Violetas

Las conocemos por su belleza, pero también tienen un sabor dulce, suave y ligeramente mentolado, ideal para ensaladas verdes y postres de frutas; su aroma perfumado le sienta muy bien a helados y sorbetes, ahora que aprieta el calor; y también son perfectas para compotas, infusiones, repostería e incluso de relleno para la tortilla. Además las puedes preparar de muy diversas formas: frescas, secas, escarchadas, confitadas…

Capuchinas

Son muy decorativas en las ensaladas, con sus llamativos colores; y es comestible no sólo la flor completa (con un toque picante), también las hojas (aunque tienen un sabor más fuerte). Si las cultivas tú, debes saber que el período de floración es bastante prolongado, y se alarga hasta el verano.

Caléndula

Igual que la capuchina, su color anaranjado o amarillo aporta un bonito contraste en las ensaladas. Pero también es muy apreciada por su aroma y su sabor ligeramente picante, parecido al del azafrán. De hecho, sus pétalos secos y machacados se utilizan como sustituto del azafrán, un condimento y colorante perfecto para arroces, guisos y sopas. Y mucho más económico.

Flor de calabacín

Tiene un sabor dulzón muy característico y delicioso. Tanto, que la puedes comer como plato único, no sólo como acompañamiento. Rebozadas y fritas están deliciosas y tienen una textura muy suave. Y también las puedes utilizar para rellenar croquetas y acompañar carnes y verduras.

Amapolas

Tanto sus pétalos frescos como sus hojas tiernas aportan sabor y color (ese intenso color rojo) a tus ensaladas de verduras o de frutas. Sus semillas se utilizan para aromatizar panes, pasteles, vino y aceite. Incluso las puedes usar como espesantes en salsas. Y tostadas están también deliciosas.

Flor de cebollino

De un sabor muy parecido a la cebolla, pero más suave y floral, es ideal para dar un toque diferente –estético y culinario- a tus ensaladas y a tus platos de pasta, carne o pescado; o incluso para aderezar tus pizzas caseras. Igualmente, las flores de ajo, puerro y cebolletas son comestibles en versión un poco más suave y sutil que sus hortalizas.

Flor de azahar

Es uno de los aromas más apreciados que existen en el mundo. Ahora también vas a poder apreciar su sabor, con un toque azucarado que contrasta muy bien con los platos salados; y un toque olfativo que le sienta de maravilla a los helados y flanes, por ejemplo. El agua de azahar, que se extrae de sus flores blancas, es famosa para aromatizar panes y bollos (como el roscón de Reyes).

Geranio

Seguro que es una de tus flores preferidas para decorar tanto la casa como el jardín. ¿Pero a que nunca la habías imaginado en tu cocina? Pues su delicioso sabor afrutado y cítrico te va a sorprender. Úsalo para tus ensaladas, repostería, pasteles y bebidas; o como simple guarnición. Y recuerda que cada variedad de geranio tiene sus matices de sabor, además de su variedad de colores. Cuestión de ir probando.

Lavanda

El perfume de la flor de lavanda es único. Y su sabor también. Si unimos los dos, resulta el complemento perfecto para acompañar flanes, natillas, galletas o helados. Pero no sólo postres: también puedes aromatizar cremas y ensaladas y usarla como guarnición de platos como arroz, pollo y carne de caza. Además, con sus hojas y sus flores puedes prepararte una deliciosa infusión.

Rosa

Sí, los pétalos de rosa sirven para mucho más que para regalar el día de los enamorados, crear una romántica y delicada alfombra o recrear una mítica escena de cine. Lo cierto es que su sabor, que varía del dulce al ligeramente picante, es ideal para todo tipo de platos. Desde postres dulces (pasteles, helados, almíbares), hasta salsas, cremas y estofados de carne, pasando por macedonias de frutas. Escarchados o cristalizados en azúcar, los pétalos de rosa son realmente deliciosos y desprenden un aroma único.

Begonia

Sea cual sea su variedad, la begonia aporta un toque inconfundible a cualquier plato, como guarnición o como ingrediente. Eso sí, su sabor tiende a ser ácido, muy similar al limón, por lo que es especialmente adecuada para acompañar macedonias de frutas.

Girasol

Desde siempre, esta planta ha sido muy apreciada por sus semillas comestibles. Las pipas de toda la vida. Y por el aceite, claro. Pero del girasol se comen también los pétalos y los capullos. Sus pétalos de amarillo intenso tienen un sabor que va entre lo dulce y lo amargo y crudos dan un toque muy vistoso y sabroso a las ensaladas. Los capullos y los pétalos combinan muy bien en platos de pasta o de verduras salteadas. También son comestibles los brotes tiernos y superiores del tallo. Y puedes preparar una deliciosa infusión de girasol con pétalos secos.

 

«Comer una flor es una doble sensación, por el sabor y por el aroma». Terminamos con esta reflexión que nos deja el veterano chef Adolfo Muñoz. Ahora, a disfrutar de esa doble sensación.

 

 

 

 

Sé el primero en comentar

Dejar una contestación

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*