Día de la Madre: diez plantas para regalar a una madre diez

Día de la madre

Dentro de poco es el Día de la Madre. Un día que, aunque se haya convertido en un evento comercial, en el fondo es una magnífica ocasión para decirle a tu madre todas esas cosas que le quieres decir, pero que quizá no le has dicho tan a menudo como merece. “Gracias, te quiero, siempre estás ahí, eres mi ejemplo permanente, tengo la mejor madre del mundo, eres una amiga de verdad…” Pues bien, todos estos sentimientos se los puedes expresar con palabras y abrazos, con sonrisas y besos, pero también con hermosas plantas. Un regalo natural y decorativo para demostrarle cuánto la quieres.

Y, como siempre, desde Jardineamos queremos ayudarte a acertar con tu elección. Así que aquí te damos diez ideas para regalar a tu madre diez.

 

 1. Aloe Vera

Una de las plantas suculentas más de moda en estos tiempos. Y no es para menos, porque el aloe es mucho más que una planta hermosa, resistente y decorativa. Es también una fuente de salud natural, con numerosas aplicaciones beneficiosas, como te contamos en este post. Esta planta crece con facilidad y requiere muy poco riego (cada 15 o 20 días) y unos cuidados mínimos (como todas las suculentas). Es perfecta como planta de interior, pero tu madre también la puede tener en el jardín, ahora que las temperaturas empiezan a suavizarse. El aloe se lo agradecerá, porque lo que sí necesita en abundancia es luz, incluso directamente del sol. El regalo será una bonita floración, discreta pero que le da un toque singular al verde del aloe.

2. Orquídea

Es una elección que nunca falla. Una planta exquisita, llamativa y elegante. Y con muchas variedades y colores, para acertar seguro. Eso sí, tu madre va a tener que ser muy aplicada en su cuidado, porque es también una planta muy exigente y delicada. Requiere gran cantidad de luz y agua en abundancia: sus hojas (nunca sus flores) deben ser pulverizadas a diario. En definitiva, un regalo para la vista y también para ser tratado con mimo. Algo en lo que tu madre seguro que es experta.

3. Plantas aromáticas

Son plantas bonitas y decorativas, perfuman el ambiente con suaves fragancias y además tienen un papel importante en la cocina. El orégano, el tomillo, el perejil, el romero, canónigos, manzanilla… Puedes combinarlas en un tiesto o en macetas decorativas, para que te quede una composición más estética, ideal para decorar el salón, la terraza, el jardín o la cocina. Un regalo natural, sencillo y práctico, especialmente acertado para madres amantes de la buena cocina.

Y si seguimos en la cocina, también el azafrán, además de ser una de las especias más valoradas, es una planta particularmente bonita y un regalo a tener en cuenta.

4. Clivia

Resplandeciente, bella y resistente, con una atractiva floración anual y muy fácil de cultivar y de cuidar. Basta con riegos moderados y espaciados (nunca durante las estaciones frías) y luz suficiente. Sus características flores, de color rojo y anaranjado, aparecen en primavera y son un auténtico regalo para la vista. Sus anchas hojas verde oscuro añaden un plus decorativo a la clivia, sobre todo si se limpian puntualmente para quitar el polvo y potenciar su brillo. Un regalo bonito y colorido que queda bien en cualquier rincón de la casa.

5. Crotón

Es una planta de interior con una gama muy variada de formas y colores, siempre vivaces y sorprendentes (verde, amarillo, naranja, rosa, rojo), que pueden darse incluso en un mismo ejemplar. No encontrarás dos iguales. Es también una planta relativamente exigente en su cuidado: temperatura constante y preferiblemente cálida (no tolera las corrientes de aire), humedad ambiental y riego con regularidad. Y, lo más importante, mucha luz para garantizar la vivacidad de sus colores.

6. Gardenia

Para terminar con este top 10, una planta muy evocadora y con un potente mensaje simbólico de amor sincero y cuidado permanente. Como una madre. Es también conocida como símbolo de la gracia femenina, la sutileza y el mérito artístico. Símbologías aparte, sus preciosas flores blancas, semejantes a las rosas, desprenden un aroma muy intenso y agradable que es un verdadero regalo. Para cuidarla, debe regarse abundantemente para mantener la tierra siempre húmeda. Le gusta la luminosidad, pero en verano no le debe dar directamente la luz del sol; también es importante abonar aproximadamente cada 15 días en las estaciones más cálidas. En cambio, es muy sensible a las heladas.

7. Nenúfar

Puestos a ser originales y salirnos un poco de lo convencional, ¿por qué no regalar una planta acuática? Nenúfares, por ejemplo. No hace falta que tu madre tenga un estanque en el jardín. Para disfrutar de su elegancia, de sus hermosas flores en forma de estrella o de copa y de sus llamativos colores basta con una maceta espaciosa u otro tipo de contenedor, dentro o fuera de casa. Aunque es una planta de origen tropical, en climas fríos y templados como el nuestro se adapta perfectamente una variedad llamada nenúfares perennes. Su floración se produce en verano y a principios de otoño.

8. Alegría de la casa

Qué mejor regalo para el Día de la Madre que una planta con este nombre tan llamativo… y tan acertado. Un nombre que no es un capricho, porque en realidad esta planta (de nombre oficial Impatiens walleriana) está floreciendo constantemente, durante todo el año. Flores de diferentes colores (del blanco al rojo) que resaltan sobre el verde claro de sus hojas y que alegran cualquier rincón de la casa o del jardín. Es una planta muy agradecida y fácil de cultivar, pero necesita mucha luminosidad y agua abundante.

9. Alocasia amazónica

Otra alternativa exótica y original para regalar a tu madre. Con un gran valor decorativo, está considerada una de las mejores opciones para el interior del hogar. Posee unas preciosas hojas de gran tamaño y forma de flecha, brillantes y de intenso color verde en su cara superior, con unas nerviaciones que destacan por su color blanquecino. En cambio, la parte inferior de las hojas es de color granate oscuro. En cuanto a los cuidados,  necesita un ambiente cálido y húmedo (puedes colocarla sobre una bandeja con piedrecitas húmedas); además, en verano es recomendable humedecer las hojas a diario con un difusor; le gusta la luz, pero no soporta los rayos directos del sol (se quema).

10. Geranio

Existen muchas especies de geranios, cada una con sus peculiaridades, preferencias y cuidados. Lo que tienen todos en común es su exuberante belleza. Sus flores pueden ser de infinidad de colores (rosa, azul, blanco o morado son los más habituales) y la mayoría florecen en verano (también los hay que lo hacen en primavera u otoño). Son además plantas muy versátiles y fáciles de cuidar. Lo ideal es colocar el geranio en un lugar donde le dé el sol durante al menos seis horas (en verano deberán descansar del sol a partir de mediodía). Y a la hora de regar, lo mejor es empapar bien la tierra y estar atentos a cuando ésta se empiece a secar para volver a regarla.

En cualquier caso, sea cual sea tu elección, tu madre se va a quedar encantada.  Y tú, feliz.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestación

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*