Ya es primavera. Sácale partido al despertar de tu jardín

hojas verdes

Todavía no hemos despedido del todo el invierno –un invierno que está siendo especialmente duro, frío y lluvioso- pero ya podemos observar que nuestro jardín da señales de no estar completamente dormido. La primavera ha llegado al calendario y, a pesar de que aún seguimos sufriendo nevadas y heladas en muchas zonas de España, un paseo por tu jardín es suficiente para intuir que la primavera también se acerca a tu oasis verde. Y eso significa que hay que poner manos a la obra. Tenemos por delante un montón de tareas. Pero la buena noticia es que en unos días también tendremos una hora más de luz. Así que, a disfrutar a tope de la primavera.

 

Primeras flores y bulbos de verano

Para los que tuvisteis la gran idea de plantar bulbos el pasado otoño, ha llegado vuestra recompensa. Los primeros brotes de azafrán, narcisos y jacintos ya deben estar asomando. Ahora lo más importante es regar los bulbos plantados en macetas, ya que el frío seca mucho la tierra y por tanto las raíces. Lo mismo les pasa a los arbustos plantados en jardineras, muy castigados por la sequedad que producen las heladas o por el exceso de agua si no hemos vaciado los platillos o bandejas de debajo de las macetas.

Tus rosas van a experimentar su primera floración; mientras crecen, te van a pedir una dosis extra de nutrientes, así que abónalas bien después de la poda. También es un buen momento para sembrar plantas aromáticas y vivaces (margaritas, claveles, prímulas, geranios…) y puedes ir plantando bulbos de verano de manera escalonada.

Y ojo con las trepadoras, que empiezan a crecer rápidamente: comprueba bien el estado de los soportes para evitar que se caigan.

Terminar las podas pendientes

Salvando los períodos de heladas o lluvias abundantes, debes terminar ya con la poda de árboles, rosales, hortensias, setos, frutales y todos los arbustos de floración estival. Es también el momento ideal para deshacerse de la madera muerta y las ramas más delgadas, y preparar la apariencia armoniosa de las plantas procurando una buena distribución del flujo de la savia. Esto se traducirá en flores grandes y coloridas, así como mayor cosecha en los frutales. Asegúrate de cortar las ramas en ángulo para que el agua de lluvia drene lejos de los brotes, así reducirás el riesgo de que se pudran.

 

Recomponer y airear el césped

Con el buen tiempo el césped empieza a crecer de nuevo. Pero también han proliferado las malas hierbas. Así que una de las tareas fundamentales este mes es acabar con esas hierbas adventicias, arrancándolas o aplicando herbicida.

Es conveniente también abonar y airear el césped, así como allanar las zonas que se han levantado por la lluvia y resembrar las que estén deterioradas.

Y podemos aprovechar para escarificar. Esta acción es necesaria cuando se han ido acumulando, a lo largo del invierno, restos de césped y de otras plantas, malas hierbas, musgo y humus, de manera que forman una capa sobre el suelo que impide que el agua llegue a las raíces y ahogue el césped. Escafiricar significa ventilar arracando esta perjudicial capa del suelo. El césped se corta verticalmente, por lo que el aire, el agua y los nutrientes pueden llegar hasta las raíces. La clave de una buena escarificación es elegir la máquina adecuada y la profundidad suficiente para sacar las raíces muertas. Debe realizarse en seco, cuando el crecimiento del césped es mayor, y siempre después de cortarlo.

 

Cuidado con las plagas

La llegada de la primavera y las altas temperaturas significa también la llegada de caracoles, babosas, insectos, hongos y otras plagas típicas de esta temporada. Y si tienes pinos, lo normal es que  encuentres bolsones de procesionaria. Pero no te preocupes, en este post encontrarás consejos muy eficaces para acabar con las principales plagas de tu jardín.

Y no te olvides del huerto

Reserva una zona de huerto, cerca de la cocina, para plantar algunas hierbas culinarias como tomillo, cebollino, menta, hinojo… teniendo en cuenta sus necesidades para no mezclar variedades que requieran mucha humedad, como la menta, con aquellas más bien secas, como el tomillo. Y cuando la tierra esté un poco menos fría, aprovecha para plantar verduras como zanahorias, tomates o cebollas.

 

Y recuerda, la primavera es un estado de ánimo. También para tu jardín.

 

 

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