Marzo y los narcisos

Narcissus Hybridus
Narcissus Hybridus

Si eres jardinero neófito, recién llegado a nuestro mundo verde (verde, natural y benefactor de verdad), sólo te puedo decir: “planta narcisos, disfrútalos el primer año y después olvídate de ellos”. Esto, que puede parecerte una adivinanza, te lo podrá explicar tu vecino, experto jardinero de muchos años y que todos, uno tras otro, queda sorprendido y maravillado por el “espectáculo narcisos” de cada marzo.

Narcissus Hybridus
Narcissus Hybridus

Si plantaste bulbosas el otoño pasado o, mejor, el anterior, fíjate en tu próxima salida al jardín cómo en lo que era terreno desnudo, abrasado y agrietado por los hielos, embarrado por las lluvias y, con suerte, cubierto de residuos varios, hojarasca, ramillas, cáscaras…, aparecen ¡oh, milagro de la vida! una serie de brotes acintados, potentes, que rompen la costra del suelo y se erigen como grandes jefes del terreno. Son los bulbos (o bulbosas) naturalizados, con los narcisos (Narcissus) a la cabeza, seguidos por honorables comparsas, como los muscari o los crocus (más adelante, aparecerán los tulipanes o los jacintos).

Los narcisos son, desde ahora, vida, vigor, color y fragancia en tu jardín…, siempre que los plantes en masa y por doquier en octubre-noviembre, naturalizándolos para siempre.

Y por ese delicioso endemismo que es… el narciso de Cazorla

Fama mundial para una especie muy nuestra

Un endemismo es una especie biológica exclusiva de un lugar, área o región geográfica y no se encuentra en ninguna otra parte del mundo. Si uno de estos días te das una vuelta por el Parque Natural Sierra de Cazorla, Segura y Las Villas, verás…

Situado al este y nordeste de Jaén, en sus 214.300 hectáreas (el mayor espacio protegido de España y el segundo de Europa), cuenta con endemismos de todo tipo: animales, vegetales, hongos…

A mí, ahora, me parece obligado resaltarte las plantas de marzo en Cazorla, sobre todo el bellísimo narciso de Cazorla (Narcissus longispathus), su joyita, la violeta de Cazorla (Viola cazorlensis) o cualquiera de sus 2.170 plantas (de ellas, 34 endémicas).

Te he descrito el marzo de Cazorla, como buque insignia de los maravillosos marzos posibles de nuestra tierra, tan cambiante y sorprendente, tan benigna y tan extrema, pero siempre tan atractiva y familiar.

Narciso
Narciso de cazorla (Narcissus longispathus)

Por último, ahora no te pierdas…

  • Las primeras hojas de los nenúfares (Nymphaea alba), emergiendo de los fondos negros del estanque. Parece increíble que desaparezcan por completo bajo el hielo y nos sorprendan cada comienzos de primavera con su “puesta en escena” luminosa y brillante. Sus bulbos han notado la subida de temperatura del agua y han decidido ponerse en marcha.
  • Los arcos dorados del jazmín de invierno (Jasminum nudiflorum y meisnyi). Para disfrutar este espectáculo que forman las ramas arqueadas llenas de florecillas amarillas, conviene que plantes estos jazmines en alto para que se descuelguen con gracia. También puedes ponerlos como seto, asociado a otras especies de flor más tardía, como rosas trepadoras, bignonias, etc.
  • El desborre de las yemas, que es su engrosamiento antes de la brotada. En efecto, las yemas están recubiertas por un tomento o pelusa (borra) que se sustituye por el brillo ceroso de la pruina antes de la emergencia de hojas y flores de su interior a los pocos días. Ejemplos clásicos y espectaculares de este fenómeno los protagonizan castaños de Indias, lilos y magnolios de flor.
  • El verdeo de la grama. Si tu césped está compuesto por grama o bermuda (Cynodon dactylon), especie dura y resistente a la sequía, pero con espectacular “dormancia” con secado invernal, comprueba cómo aparecen los brotes verdes, presagio de un verdeo generalizado para el mes que viene.

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