Qué puedo hacer para evitar que mi jardín se inunde

jardín y charco

Ha sido un otoño y un principio de invierno muy secos, más de lo habitual. Las lluvias se han hecho esperar, y su llegada ha sido una buena noticia para el campo, que andaba bastante necesitado. Y siempre es también una buena noticia para tu jardín, claro. Salvo si cae demasiada agua en poco tiempo, como ha sucedido estas semanas en muchos puntos de España; y previsiblemente ocurrirá todavía más en primavera. No es bueno que el césped, el huerto o las plantas se inunden; cuando llueve abundantemente el agua no se filtra con la suficiente rapidez, arrastra los nutrientes y empobrece la tierra; y si queda estancada durante varios días puede asfixiar e incluso pudrir las raíces, dejando las plantas, los árboles y el césped sin oxígeno y sin capacidad de absorber los nutrientes. La consecuencia es que la planta se deteriora y pueden llegar a morir. Además, el exceso de agua provoca la aparición de hongos perjudiciales, que se encontrarán en su salsa.

Lo primero, como en todo, es la prevención

Recuperar un césped encharcado o una planta moribunda por exceso de agua es complicado. Por eso siempre es mejor prevenir.

-Si aún estás a tiempo, piensa en diseñar tu huerto o jardín con alguna pendiente para conducir el agua a un punto donde no perjudique.

-Si el suelo bajo el césped es de tipo arcilloso y compactado, no tendrá suficiente capacidad para drenarse y el agua se estancará con facilidad; la solución es mezclar la tierra con arena y materia orgánica (compost, turba, etc. y no más de un 5% del volumen de tierra), o un sustrato específico para césped. No olvides abrir algunos orificios para ventilar las raíces.

-En el caso de la tierra de cultivo, procura que esté también esponjosa, bien drenada y aireada. La grava y la corteza de pino son un acolchado muy absorbente.

-Evita depresiones y zonas cóncavas en tu jardín. Es donde más se va a acumular el agua anegada. Evita también muros a pie de pendientes que impidan la circulación del agua.

-Tener el césped bien cortado ayuda a evitar acumulaciones de agua.

-Para proteger tus plantas más sensibles de una fuerte tormenta, puedes cubrirlas directamente con plásticos biodegradables. Lo mismo puedes hacer con las partes más dañadas del césped, dejando huecos para que pueda airearse.

-Si la zona donde vives suele sufrir lluvias intensas, elige especies de árboles, arbustos y plantas resistentes al clima y al terreno. El sauce, el olmo, el fresno o el nogal aguantan bien los suelos inundados, así como las calas, los juncos o ciertos tipos de lirios.

El mejor remedio, un buen sistema de drenaje

Si tu jardín se encuentra en una zona urbanizada, lo más probable es que cuente con algún tipo de sistema para drenar el agua.

En caso contrario, montar tu propio sistema de drenaje no es excesivamente complicado. Solo tienes que cavar una serie de canales o zanjas con una ligera pendiente, que partan de las zonas que se inunden habitualmente y terminen en una zona de desagüe. Una vez cavada, añade una cama de grava, coloca sobre ella un tubo de drenaje (con microporos, que dejan pasar el agua pero no la tierra) y cúbrelo con grava y una mezcla de tierra y arena.

Otra solución es hacer un pequeño pozo de drenaje en el área de tu jardín donde más agua se acumula. Cavas el agujero y lo rellenas con una tercera parte de piedras, otro tercio de grava y el resto con arena gruesa, dejando unos 15 centímetros de tierra para plantar el césped. Bastará con un metro de profundidad por medio metro de ancho.

 

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