Pequeños jardines con muchas posibilidades

Plantación en semilleros

Terrazas ajardinadas, porches, jardines verticales, huertos urbanos, mini jardines, jardines silvestres…parece que los jardines están de moda. Incluso los grandes espacios urbanos parecen reconciliarse con el jardín y guardan espacios, a veces inverosímiles, entre sus estructuras y construcciones para el verde y el color.

Creo que acertamos al decir que hay tantos tipos de jardín como personas. Lo que nos lleva a la idea de que cualquiera puede tener un jardín y que los problemas de espacio son salvables con un poco de creatividad.

Ciertamente, me fascinan los jardines pequeños. Más que los jardines en sí, la férrea voluntad de sus dueños para crear un conjunto armónico, agradable a la vista e incluso con un sentido práctico plantando pequeñas hortalizas y frutales. Porque la verdad es que la idea de tener un jardín pequeño, en terraza o porche, parece ir de la mano del deseo de cultivar algo que llevar a nuestra cocina.

Variedades de lechuga

 

¿Qué plantamos?

Esta opción tiene muchas ventajas y particularidades que nada tienen que envidiar a los huertos y jardines clásicos. Una gran ventaja es no tener que cavar ni preparar el suelo, nuestro espacio cultivable se consigue rápidamente y de forma muy sencilla. La jardinera se puede dividir en pequeñas secciones (3 o 4 por cada lado) para plantar distintos tipos de cultivo. Si elegimos esta opción, para no asfixiar a las plantaciones más pequeñas (rábanos, por ejemplo), mejor plantar los cultivos más grandes, (tomates, hinojos…) en el medio. Mejor en la parte exterior si hemos plantado en una jardinera colgada en la pared.

Las combinaciones son infinitas. Podemos mezclar verduras (rábanos, lechuga, tomates) con hierbas aromáticas (perejil, perifollo, acedera, etc.) y frutos pequeños (diferentes tipos de fresas, por ejemplo). Hay una gran variedad de especies entre las que elegir, incluso en invierno. La verdad es que otra ventaja de tener el jardín en la terraza o el porche es que incluso en invierno podemos “trastear” con nuestras plantas. Si eres de los que no renuncia a estar en contacto con el jardín ni en invierno, te recomendamos este artículo.

Como “arquitectos” del pequeño jardín no tenemos que renunciar a las flores. Podemos añadir algunas, caléndulas por ejemplo, que mantienen a los parásitos alejados del cultivo y dan a nuestro pequeño jardín un toque de color.

Flores para jardines pequeños

Una precaución que sí es exclusiva de los dueños de jardines pequeños es la de seguir las instrucciones del semillero que hayamos elegido, ya que si no tenemos un vecino dispuesto a regar en nuestra ausencia, tendremos que elegir cultivos o plantas que sean compatibles con nuestras ausencias. Eso…o ser también creativos a la hora de ideas sistemas de riego caseros.

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