Consejos para disfrutar de tu huerto en invierno

hierbas

Lo mismo que el jardín, el huerto también se puede –y se debe- disfrutar en invierno. De hecho, hay cultivos que agradecen estas épocas más frías y húmedas, en lugar del calor y la sequedad del verano. Además, sembrar o plantar en invierno tiene sus ventajas: sufres menos plagas, no necesitas estar tan pendiente de regar e incluso hay hortalizas que tienen mejor sabor, como la rúcula, la espinaca y otras hojas de ensalada, que se vuelven amargas bajo el sol veraniego.

Así que quítate el miedo al frío, a las heladas y a las tormentas y sigue disfrutando de tu huerto durante estos meses. Sigue estos consejos y prepárate para llenar tu mesa de hortalizas frescas y frondosas.

¿Sembrar o plantar?

Lo primero a tener en cuenta es el nivel de frío de tu zona. Existen muchos cultivos resistentes a las heladas, pero no es lo mismo rondar los cero grados que bajar de cinco… o de diez. En general, estas plantas resisten el frío intenso cuando están ya crecidas y bien asentadas; de forma que si pretendes sembrar en una zona de fuertes heladas deberás hacerlo en invernadero; o, simplemente, puedes trasplantar los cultivos, empezar directamente con plantel.

Tienes mucho donde elegir

A la hora de elegir lo que quieres cultivar, tienes una amplísima variedad a tu disposición. Aquí te hemos hecho una pequeña selección con las más habituales. Todas ellas son más o menos resistentes a las heladas; ten en cuenta que aunque estén expuestas al hielo durante la noche se deshielan durante el día.

El ajo es una de las hortalizas imprescindibles del invierno, lo mismo que la cebolla; muy propias de esta época. Son bastante resistentes y su cultivo es muy sencillo.

Los guisantes prefieren los climas suaves, teniendo cuidado con las heladas. Se pueden cultivar también en el interior, sembrándolos en un cajón de madera con un poco de tierra abonada. Las habas, en cambio, aguantan bien las heladas nocturnas y no continuadas, pero se resienten de los vientos fuertes, así que requieren cierta protección.

Las acelgas, lechugas, espinacas, canónigos son también hortalizas muy adecuadas para la estación invernal. Se pueden cosechar todo el año, pero en invierno suelen estar más sabrosas. Lo mismo que los rábanos, que en verano suelen salir más picantes.

El apio aguanta bien el frío pero requiere mucha agua, por lo que no debes descuidar el riego.

El repollo, la coliflor, el brócoli y demás crucíferas prefieren esta época al calor sofocante del verano; es preferible trasplantarlas a finales del invierno.

Otras hortalizas compatibles con el invierno son las zanahorias, el puerro, el berro, la remolacha, el perejil o las verduras asiáticas, como la mizuna o el tat soi.

Un consejo importante

Evita plantar juntas las verduras de la misma familia; combínalas con hortalizas de diferente tipo y ciclo de cosecha. Por ejemplo, guisantes, rábanos, coles o lechugas combinan perfectamente. O zanahorias, cebollas, ajos, tomates y acelgas. Pero no acelgas, espinacas y remolacha o rábano, coliflor y nabo.

Y, por último, si no quieres obtener toda la cosecha de golpe, nada más fácil que trasplantar tus hortalizas escalonadamente.

 

 

 

Sé el primero en comentar

Dejar una contestación

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*