Top 10 de los árboles de sombra en tu jardín

arboles de sonmbra

A todos nos gusta disfrutar del jardín en cualquier estación, especialmente en primavera y verano, aunque apriete el calor. Para defendernos del sol podemos apostar por las sombrillas o los toldos, pero nada como la sombra natural de un árbol para leer, dormir la siesta o disfrutar de un agradable aperitivo bajo sus hojas. Además, crear espacios de sombra en el jardín es también necesario para determinadas plantas.

Ahora, en otoño, es una magnífica época para empezar a plantar los árboles que te darán sombra en verano. Pero, antes de elegir, debes tener en cuenta tres factores: el espacio disponible en tu jardín (que determinará el tamaño del árbol), el tipo de clima del lugar donde vives y, por supuesto, tus gustos. Los hay más o menos ornamentales, que crecen rápido o en varios años, con hoja caduca o perenne, de copa redondeada o alargada… Para ayudarte a elegir, hemos seleccionado para ti estos diez árboles de sombra.

paisaje con casa

 

Para jardines grandes

Si tienes un amplio espacio en tu jardín una opción ideal es el castaño de Indias. Un árbol de hoja caduca y crecimiento rápido, que puede llegar a medir más de 20 metros de altura y otros tantos de envergadura en su copa. Es perfecto para climas templados, aunque resiste bien el frío, y le gusta el suelo húmedo y bien drenado.

Otro árbol que luce muy bien en jardines amplios es el sauce, que puede alcanzar los 20 metros de alto; sus ramas son flexibles, delgadas y alargadas y forman una copa muy ancha en forma globosa. Al ser de hoja perenne puedes disfrutar de su esplendor y su magnífica sombra durante todo el año.

El algarrobo no suele sobrepasar los 7 metros de alto pero tiene una copa de gran envergadura (más o menos igual que la altura). Es una especia muy longeva, de rápido crecimiento que además requiere muy poco mantenimiento.

El plátano de sombra es un clásico en los jardines, plazas y calles de nuestras ciudades. Es uno de los árboles más versátiles, crece de forma rápida y su exuberancia nos regala una magnífica sombra durante gran parte del año (es de hoja caduca). Es también muy resistente, soporta perfectamente la contaminación, el calor y el frío. También requiere pocos cuidados: basta con que le dé el sol, lo reguemos regularmente y lo podemos a finales de invierno.

El magnolio es otra opción muy recomendable para jardines de gran tamaño, con sus 30 metros de altura y su gran envergadura. Especialmente la variedad grandiflora, por su belleza y grandiosidad. Sus espectaculares flores blancas, que desprenden un agradable perfume, florecen a principios de verano; y sus hojas, grandes y perennes, de un color verde intenso, aseguran una agradable sombra todo el año. El magnolio debe ubicarse en un lugar soleado y es muy sensible a las heladas.

picnic en el jardín

Para jardines medianos y pequeños

La catalpa, con una altura que puede ir de los 8 a los 15 metros, es un árbol ornamental de rápido crecimiento. Su copa globosa y extensa (alcanza una envergadura igual a su altura), con hojas caducas grandes y anchas, garantizan una magnífica sombra en jardines de tamaño medio, o en veredas, uniendo varios ejemplares. Resiste muy bien el frío y se adapta a cualquier tipo de suelo.

Más allá de alimentar los gusanos de seda de nuestros hijos, la morera es uno de los árboles de sombra más populares en nuestros jardines, gracias a su copa esférica y extendida de grandes hojas caducas y a su tamaño contenido (no suele sobrepasar los 15 metros de alto). De crecimiento rápido, es un árbol resistente, acepta cualquier tipo de suelo y aguanta muy bien las heladas, las altas temperaturas e incluso la sequía. Le gusta la luz y en verano nos regala deliciosas moras.

El tilo, aunque tiene un crecimiento más lento que la morera, es también una acertada elección para disfrutar de una buena sombra en verano. Sus grandes hojas acorazonadas no dejan pasar ni un rayo de sol y alcanza una gran envergadura (hasta 10 metros). No es recomendable para jardines muy pequeños, ya que si lo dejas crecer puede llegar a alcanzar un tamaño imponente.

El pino piñonero tiene también un ritmo de crecimiento lento, pero una larga vida (¡hasta 500 años!). Su copa, a diferencia de otros pinos, es redondeada y achatada, perfecta para proporcionar una agradable sombra. Es un árbol resistente, que soporta muy bien las altas temperaturas y el frío (hasta -7o C). Tampoco requiere cuidados especiales, mientras tenga luz. Eso sí, cuidado porque tiene raíces invasivas, así que no lo plantes cerca de ninguna construcción.

Los árboles frutales, además de decorar el jardín y regalarnos sus deliciosas frutas, son también unos eficaces árboles de sombra, a pesar de su tamaño mediano. El naranjo, por ejemplo, aunque no suele alcanzar más de 6 o 7 metros de altura, tiene una copa grande, redonda y compacta, de hojas grandes y verdes que duran todo el año; la flor del naranjo es pequeña, pero desprende un agradable olor; no resiste bien el frío ni el calor excesivo. El limonero es un árbol más pequeño (unos 4 o 5 metros de altura) y tiene una forma menos redondeada que el naranjo; sus hojas verdes y perennes son bastante largas y, como el naranjo, no aguanta bien el frío. El níspero, en cambio, resiste mejor el frío que los golpes de calor; es un árbol alto que puede alcanzar los 10 metros; sus hojas son grandes y largas y forman una copa redondeada y compacta; florece en otoño e invierno, pero sus apreciados frutos no maduran hasta abril.

 

Hay otros muchos árboles como el olivo, el nogal, el abedul, el manzano, el roble o el arce que además de alegrarte la vista te proporcionan una buena sombra. Lo importante, como hemos dicho al principio, es que te gusten y sean adecuados para tu jardín.

niño en el jardín

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