Octubre, el Júpiter y la avanzadilla de otoño

Lagerstroemia
Árbol de Júpiter (Lagerstroemia)

Que cómo es la flor del árbol de Júpiter (Lagerstroemia indica)? ¡Qué difícil lo que pides! ¿Te valdría su acepción vulgar, “espumilla”? Te lo digo porque es una palabreja muy acertada para definir esas flores… ¡con pétalos rizados!, de textura de papel y colores alegres.

Hay lagerstroemias blancas, pero su fuerte es el rosa eléctrico, el rojo magenta, el púrpura brillante, colores que se ven a tanta distancia que un macizo de Júpiter, al fondo de los macizos de arbustos del jardín, pueden llegar a iluminarlo y relatarnos qué está pasando en el jardín.

El Júpiter es una especie de día corto y floración estival. Lo que quiere decir que, desde el momento que los observes entrar en flor, ha comenzado la segunda mitad del verano. ¿Esto es bueno? ¡Todo es bueno en el delicioso y genial reino vegetal (reino Plantae)! Por un lado, los Júpiter, con sus flores, te dicen que lo más agobiante de la época cálida ha pasado y ya puedes empezar a respirar. Por otro, te confirman que van a llegar  estos días que corren ahora.

arbol otoñal

En este momento, las hojas de los Júpiter han cambiado a este  maravilloso color caldero que ves en la fotografía. El jardín se engalana de otoño y todos disfrutamos, aunque el cambio de hora próximo será, como todos los años, un verdadero martirio inútil.

Días llenos de nostalgia, una cierta melancolía, reflexión… ¡y color, belleza, movimiento, hojas rojas, flores tardías…!

Y por esa trepadora que se enfada…la parra virgen

Me refiero a la parra virgen de cinco puntas (Parthenocissus quinquefolia), que es la que me gusta. Se trata de una trepadora que apenas trepa, pero se descuelga a tal velocidad y con tanta estrategia y saber estar, que los paramentos cubiertos con esas hojas compuestas de cinco grandes foliolos se engalanan y parecen un modelo de Dior. Ahora, con el otoño, comienza su enfado o rabieta, en forma de cambio de color de sus hojas verdes, al rojo más encendido y espectacular que puedas imaginar.

hojas de parra
Parra virgen (Parthenocissus quinquefolia)

Por último, no te pierdas…

  • Los escaramujos a tope. Pocas cosas inspiran tanta ternura en la segunda mitad del verano y principios de otoño como los modestos, sencillos y a veces denostados escaramujos o rosa silvestre ahora, llenos de frutos rojos y naranja.
  • Los madroños madurando. A la vez que emiten sus flores, blancas y con forma de ollita invertida, los madroños van coloreándose al madurar. No te pierdas este importantísimo evento anual.
  • Los ruscos en el suelo. Las bayas de este rarísimo arbusto sin hojas (lo que ves son tallos modificados) iluminan el suelo con su rojo encendido a medio metro. Especie difícil de conseguir en el jardín, pero fácil de descubrir en el bosque.

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