¿Cómo hacer el compost perfecto?

seto de brezo

La opción de elaborar compost propio es cada vez más tentadora y la verdad es que, además del lado más romántico, el de autoabastecer nuestro jardín y mejorarlo con sus propios recursos, hay también muchas ventajas más…prácticas. Hacer nuestro propio compost supone ahorrar dinero en fertilizantes y además estamos 100% seguros de que se trata de un producto totalmente natural libre de químicos.

Hay que reconocer que para los aficionados a la jardinería la idea de hacer nuestro propio compostaje tiene cierto encanto. En realidad, es bastante más sencillo de lo que parece a simple vista, tiene muchas ventajas y la única pega de ejercitar la paciencia, pues un buen compost natural tarda en torno a once o doce meses en estar listo.

No es otra cosa que un proceso de descomposición de los restos orgánicos debido a la acción de microorganismos como bacterias, hongos, lombrices, cochinillas, etc. que liberan los nutrientes de esos restos y, en algunos casos, forman humus. Durante este proceso, la actividad de los microorganismos puede generar temperaturas superiores a los 70 grados.

Qué necesitamos

hojas verdes

Poca cosa. En primer lugar, necesitamos restos herbáceos, de arbustos, hojas, restos de flores, malas hierbas (si no se han convertido en semillas), etc. Lo que viene siendo la materia prima. Después, la clave es encontrar un espacio en el jardín que esté a la sombra y que podamos ocupar durante un año. La única precaución que debemos tomar es que el compuesto, mientras se va descomponiendo a su ritmo, mantenga un buen nivel de hidratación, no demasiado seco y tampoco demasiado húmedo, en torno al 60%.

En el mercado hay una amplia variedad de contenedores que son muy interesantes si tenemos un jardín pequeño o una terraza muy grande pero sin superficie con tierra. El único requisito del contenedor es que no sea de metal, ya que al proceso de descomposición de los materiales se uniría el de la oxidación de propio contenedor. Una opción muy recomendable es el contendor de madera con sistema multicompartimento ya que facilitan mucho el cuidado del compuesto.

Contenedor de madera con sistema multicompartimento
Contenedor de madera con sistema multicompartimento

Cómo hacer el compost

Si tenemos uno de estos contenedores, podemos, por ejemplo, amontonar los desechos en el primer contenedor y después hacer el montón de compost en el segundo mezclando el material de desecho con los recortes de hierba húmedos, los restos vegetales ricos en nutrientes y el material seco como hojas o astillas.

Si hemos acomodado el futuro compostaje en un rinconcito del jardín, en vez de mezclar los materiales, también podemos apilarlos en finas capas, eso sí, sin comprimirlas, porque la falta de oxígeno hace que el material se pudra, con lo que se descompondrá más despacio y de forma inadecuada y además olerá fatal. Después de tres meses, es conveniente mover el compostaje. Siguiendo nuestro ejemplo, pasaríamos la mitad del compost al siguiente compartimento donde puede madurar completamente.

Aceleradores de compost y elementos adicionales

limonero

En el compost natural que estamos haciendo no es necesario utilizar “aceleradores de compost”, podemos conseguir el mismo resultado mezclando un par de palas de compost maduro con el compost nuevo. También hay trucos como añadir un kilo de azúcar y unos 100 gramos de levadura disueltos en 10 litros de agua templada, que darán “un empujoncito” a nuestro compostaje casero. La mayor parte del material estará descompuesto en un año. Tendremos un compost con olor a tierra, de color oscuro. Tendremos que retirar los restos que aún no estén totalmente descompuestos, para triturarlos y volverlos a mezclar con el nuevo compost.

Posos de café o té, cáscara de huevo, papel de periódico, pañuelos de papel, cenizas de maderas e incluso la piel de los cítricos en pequeñas cantidades pueden ser complementos perfectos para enriquecer el compostaje. Lo que sí debemos evitar añadir son grasas, aceites y restos de origen animal como carne, queso o huesos. También elementos duros como piedras, metal o madera tratada; y por supuesto plásticos y derivados como bricks, revistas, bolsas, etc.

Con estos consejos, y si la climatología es la adecuada para esta estación, conseguirás un compost perfecto…

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