12 Plantas de jardín que cuidan la salud de toda la familia

margaritas

Muchas de las plantas que adornan nuestro jardín, nuestra terraza o el interior de nuestra casa no son solo una “cara bonita” para alegrarnos la vista. También pueden ser un remedio eficaz y completamente natural para cuidar nuestra salud. Las plantas medicinales son una práctica milenaria que hoy perdura con toda su fuerza: el 80% de la población mundial todavía utiliza estos remedios tradicionales, según estima la Organización Mundial de la Salud. Tú también puedes hacerlo sin necesidad de pasar por el herbolario. Tienes a tu alcance un montón de plantas, muy fáciles de cultivar y de mantener, que te van a ayudar a prevenir y curar todo tipo de enfermedades, dolencias y afecciones.

En este post te contamos las propiedades de algunas de ellas, que hemos seleccionado para ti.

1. Manzanilla

Esta planta aromática con olor a manzana (de ahí su nombre), muy fácil de cultivar y feliz en cualquier suelo, es posiblemente el remedio casero más conocido. Entre sus múltiples usos beneficiosos, como infusión se utiliza para problemas de vejiga, dolor de cabeza y muscular, fiebres y escalofríos, piedras en el riñón, cansancio o para relajar los músculos. También podemos usarla de forma externa, para aliviar inflamaciones, eczemas, infecciones en la piel o los ojos, o como enjuague bucal para tratar infecciones de boca y de encías.

2. Menta

Siempre la hemos usado, desde pequeños, para aliviar los efectos de los resfriados, la tos, la congestión nasal y demás problemas respiratorios; basta frotar el aceite de menta sobre el pecho o inhalarlo con un vaporizador. Pero la menta tiene otros muchos beneficios: relaja los músculos de los intestinos, aliviando el dolor abdominal; mejora la memoria y calma el estrés y los nervios; es eficaz contra el dolor de cabeza; mejora la circulación, refresca el cuerpo y baja la fiebre; es perfecta para el cuidado dental y la aromaterapia.

3. Lavanda

El aceite de lavanda contiene más de 150 elementos activos. Entre otros beneficios, reprime los espasmos y el dolor (de articulaciones, torceduras, espalda), tiene propiedades tranquilizantes y estimulantes (alivia el insomnio y la ansiedad), antibacterianas, antivirales y antinflamatorias. Es muy efectivo para tratar problemas de la piel, como acné, arrugas o soriasis. Y ayuda a mantener sano el cabello frente a los piojos y las liendres. Y también es bueno para quemaduras y para calmar la hiperactividad, la falta de apetito o el dolor de estómago.

4. Jengibre

No sólo es un magnífico compañero en la cocina, también tiene innumerables propiedades medicinales: es muy efectivo contra las náuseas y el mareo, es antinflamatorio, tiene poderes antibacteriales y antioxidantes y alivia el dolor de articulaciones, de cabeza, menstrual… La mejor forma de prepararlo es picando o rayando la raíz (sin la cáscara) y añadiéndolo al té, a tu ensalada o cualquier otro plato.

tisana

5. Albahaca

El zumo de las hojas de albahaca es un eficaz remedio para la bronquitis, las inflamaciones de garganta, los catarros y la fiebre. Una infusión hecha con sus hojas frescas y unas gotas de limón te ayudará a calmar los dolores de estómago y los espasmos musculares (gases); es también diurética, digestiva y relajante; y te ayuda a luchar contra la fatiga y la depresión. Es una gran reguladora del sistema nervioso.

6. Melisa

Sus hojas tienen un aroma parecido al limón (es conocida también como hierba de limón); pero los efectos beneficiosos para la salud nacen de sus flores: frotándolas contra la piel alivian las mordeduras de animales, las picaduras de mosquitos o las llagas; como infusión, tiene efectos sedantes, antidepresivos, estimulantes, digestivos y vasodilatadores. También relaja el sistema nervioso, es un gran reconstituyente, alivia la fiebre y los dolores de cabeza y es un buen remedio contra el insomnio.

7. Ajo

Machacado o cortado, el ajo fresco estimula las funciones inmunológicas gracias a sus importantes efectos antibacteriales, antivirales y antiparasitarios. También reduce la inflamación y mejora la salud cardiovascular y la circulación. Es muy bueno para tratar alergias, tos y problemas pulmonares. Incluso tiene propiedades anti cancerígenas (es tóxico para diferentes tipos de células cancerígenas, como las de pulmón, gástricas o cerebrales).  En forma de infusión se puede usar para lavar heridas o infecciones de la piel y también para hacer gárgaras en infecciones de garganta.

8. Tomillo

Esta hierba aromática, tan imprescindible en la cocina, está llena de sorpresas: contiene flavonoides que estimulan la salud, es rica en antioxidantes y ayuda a incrementar las grasas saludables. Contiene abundante vitamina C, vitamina A, hierro, manganeso y fibra dietética. Su aceite es un gran remedio para aliviar la gota, la artritis, dolores de todo tipo, problemas menstruales y de la menopausia, fatiga, resacas e incluso depresión. También es un buen estimulante para fortalecer la memoria y la concentración, y ayuda a tonificar la piel envejecida y a prevenir el acné.

naranjas

9. Ortiga

Las ortigas tienen otra razón de ser además de provocarte escozor cuando tocamos sus pelos urticantes. Para empezar, sus hojas tiernas son muy nutritivas y un remedio eficaz para la anemia (por su alto contenido en hierro); simplemente cociéndolas eliminas esos temidos pelos. Su acción depurativa mejora afecciones como la gota o el ácido úrico alto y las infecciones de las vías urinarias (cistitis, uretritis). Tiene efecto tonificante y es excelente para tomar durante periodos de convalecencia y recuperación física y mental. Ayuda a reducir los niveles de azúcar en sangre y también alivia los síntomas de las alergias. Su acción analgésica, es muy beneficiosa especialmente para los casos de dolor muscular o articular.

10. Ajenjo

Es otro clásico de la medicina tradicional. En forma de infusión (de la hierba fresca o también con el tallo), es muy eficaz para combatir las lombrices y otros parásitos intestinales; si la infusión te resulta amarga, puedes suavizarla con poleo, hierba buena, zumo de limón o miel. La puedes utilizar también para calmar el dolor de estómago o la diarrea y para reforzar la menstruación débil o irregular.

11. Aloe Vera

Es una planta que crece con facilidad y requiere muy poco riego. Además de proteger tu jardín contra el viento, el corazón de sus hojas (la pulpa babosa y gelatinosa) tiene numerosas propiedades beneficiosas: desde detener una hemorragia y curar las heridas (forma una capa protectora cuando se seca) hasta tratar la irritación de garganta, boca y ojos, problemas de piel (hongos, eczemas) y el estreñimiento. No resiste bien las temperaturas muy bajas, pero siempre la puedes sembrar en macetas y mantenerla en el interior durante el invierno.

aloe vera

12. Ginseng

Una de las plantas medicinales milenarias por excelencia. Y no es por casualidad, dada su capacidad natural para cuidar la salud y alargar la vida. Las raíces de ginseng son un poderoso revitalizante natural y un remedio eficaz para tratar trastornos nerviosos (por su efecto relajante), reducir la presión arterial y fortalecer el sistema inmunológico. También alivia la fatiga, mejora el rendimiento físico y mental y ayuda a regular el colesterol.

 

 

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