8 ideas divertidas e imaginativas para jugar en el jardín

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El verano es la época del año en la que los niños más disfrutan del jardín. Tienen todo el tiempo del mundo y la capacidad de no aburrirse ni un segundo. Les basta una piscina, una pelota, unos cuantos juguetes y mucha imaginación. Tú también puedes echarle imaginación y convertir tu jardín en un auténtico parque de atracciones, organizando todo tipo de actividades y juegos diferentes y divertidos. Tengas o no tengas piscina, sea cual sea el tamaño de tu jardín, en Jardineamos te damos un montón de ideas, muy fáciles de hacer, para que tus hijos se diviertan como nunca. Y tú también. ¡La imaginación al jardín!

 

Los juegos olímpicos del jardín

Este año no es olímpico, pero tú puedes organizar unos auténticos Juegos en tu jardín. Sólo necesitas unos cuantos objetos y un poco de imaginación para preparar las diferentes pruebas o competiciones. Tus hijos harán el resto. Por ejemplo, prácticas de equilibrio creando un circuito con troncos, tablones y cajas de frutas; un circuito de carreras de obstáculos; una pared de escalada; saltos “artísticos” en cama elástica; lanzamiento de penaltis o de canasta; carreras de carretilla o de sacos; lanzamiento de jabalina (o bastón); salto de longitud en liana, a lo Tarzán…  Además de divertirse, los niños estarán mejorando aspectos como la coordinación, la fuerza, el equilibrio o la flexibilidad.

Vamos a construir

Deja el Lego en casa. Para jugar en el jardín es mucho más divertido crear tus propias piezas de construcción. Piedras, pequeños troncos, tacos de madera, cuerdas, cajas, caucho y otros materiales para reciclar, todo sirve (por supuesto, complementados con sus animalitos, muñecas, super héroes o clicks de playmobil). Estos materiales son perfectos para que los niños los puedan manipular y combinar fácilmente y así diseñar un castillo, un zoo, un campo de batalla, una casa de muñecas o su propio troncomóvil. Lo importante es que estén a su alcance para que los puedan usar libremente.

¡Todos al barro!

A los niños les encanta mancharse de barro. Es un hecho. Y el verano es una época ideal para que eso no cause trastornos a las madres, porque no hay barro que no se pueda limpiar con un buen manguerazo. Pero también podemos aprovechar para que el barro y la arena se conviertan en una actividad lúdica y divertida. Desde modelar imaginativas esculturas o figuras de barro, que luego se pueden colorear, hasta organizar una buena escuela de cocina, echando mano también de cucharas, rastrillos, coladores, platos y vasos de plástico y lo que se tercie.

niña en el jardin

La cabaña

¿Quién no ha tenido de niño una súper cabaña? Era nuestro nuestro refugio, nuestra guarida, nuestro espacio de intimidad, lejos de las miradas de los adultos. Igual de fascinante y necesaria es para nuestros hijos. Y aunque no todos podemos permitirnos una cabaña en el árbol como la de Bart Simpson, hay muchas otras opciones que también van a hacer las delicias de los niños. Algunas ideas: escondites hechos de telas o mantas colgadas con pinzas o cosidas a un aro, en plan mosquitera; pequeñas construcciones de madera, que pueden ser tan básicas o complicadas como queramos; sábanas colgadas estratégicamente de las ramas de un árbol; una pequeña tienda de campaña de quita y pon; o acondicionar un espacio entre los arbustos más salvajes del jardín, que es siempre la cabaña más auténtica.

El peque-huerto

Si ya tienes huerto, este apartado te lo puedes saltar. Si no lo tienes, este es un buen momento para empezarlo, con la ayuda de tus hijos. Y si lo que te falta es espacio, siempre puedes reservar un pequeño hueco para crear un mini huerto. En la tierra, en un arenero habilitado o en macetas, da igual. Lo importante es que los niños manipulen el sustrato, siembren las semillas, rieguen y cuiden la planta, vean cómo crece… y finalmente recojan los frutos de su trabajo. Además de una actividad divertida (juegan con agua y arena, con papá y mamá) es un magnífico aprendizaje para los niños sobre la naturaleza y la vida vegetal.

niño en el jardin

No todo es fútbol

Ya sabemos que sólo hay que soltar un balón en el césped para que los niños de la casa estén entretenidos un buen rato, igual que en el recreo. Pero no todo es fútbol. Hay un montón de deportes que se pueden jugar en el jardín y que son igual de divertidos, o más, que golear al contrario. Una diana con dardos de plástico o bolas de velcro, un circuito de croquet, un putting green con vasos o macetas, la petanca que usamos en la playa, unos bolos usando pequeños troncos de madera, un partido de vóley o de balón prisionero, campeonato de palas… Las posibilidades son inmensas. Y con piscina todavía más. ¡Échale imaginación!

¡Agua va!

Los juegos de agua y el verano son todo uno. No hay cosa que más les guste a los niños que mojarse y salpicarse sin que nadie les eche la bronca. Así que hay que aprovechar. Por supuesto, en la piscina, su elemento natural en verano; hay un montón de formas de jugar en la piscina. Y si no tienes, siempre existe la posibilidad de montar una piscina hinchable, más o menos grande dependiendo de la edad de tus hijos. Pero hay también otras divertidas opciones: la guerra con pistolas (o bazookas) de agua es un clásico; están también los globos de agua, que dan lugar a auténticas batallas; o el tobogán de agua: extiende un largo plástico en el césped, mójalo bien ¡y a deslizarse a toda velocidad!

juegos de jardin

Arte libre al aire libre

Pintar al aire libre, con toda libertad, es una de las actividades favoritas de los pequeños artistas. El jardín es un espacio mucho más abierto y diverso que la mesa de la habitación. Aquí la creatividad no tiene límite. Y la técnica tampoco: un gran mural en el suelo, o en la pared, con papeles o cartulinas de gran tamaño y muchos colores (pueden usar pinceles, manos, pies, esponjas…);  tizas de colores en las piedras o el suelo del porche, o en una gran pizarra; también pueden pintar sobre arena, contrastando partes secas y mojadas; o incluso sobre una sábana vieja, que podemos sujetar entre dos árboles de forma que quede bien tensada. Esta tela puede ser una de las paredes de su cabaña, que así queda más “personalizada”.

 

En definitiva, el verano es una época para que tus hijos disfruten del jardín a tope. Jugando, aprendiendo, creando, divirtiéndose y, sobre todo, sintiéndose libres y protagonistas.

 

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