Las claves para un césped perfecto: denso, bonito y lleno de vitalidad

pareja tumbada en cesped perfecto

El césped es mucho más que simple hierba. No es sólo una suave moqueta verde que adorna tu jardín, también amortigua el ruido, regula la temperatura y purifica el aire. Un césped cuidado mejora el microclima y es una importante fuente de oxígeno. Sin embargo, a pocas especies vegetales se les exige tanto. Debe soportar constantemente nuestras pisadas, los juegos de los niños o la curiosidad de las mascotas y, al mismo tiempo, alegrar nuestra vista.

Para tenerlo siempre perfecto y disfrutar de un verdor duradero esta primavera, sólo tienes que seguir estos sencillos consejos de Jardineamos:

Segar

Con un corte periódico conseguirás un césped más tupido. La altura de corte óptima está entre 3,5 y 5 cm; ¡y nunca menos de 5 cm en zonas de sombra! Una regla de oro: nunca debes cortar de una sola vez más de un tercio de la altura del césped. Sería un duro castigo para él y además dejarías todas las hojas amarillas al descubierto.

Y un consejo importante: acuérdate de afilar las cuchillas regularmente, te facilitará el trabajo y mejorará el aspecto del corte.

 

Abonar

Al comenzar el periodo de crecimiento en primavera el césped necesita más nutrientes. Un abono primaveral (que contenga nitrógeno, potasio, fosfato y magnesio) ayuda al césped a fortalecerse y reverdecer en poco tiempo.  Se debe esparcir el abono de manera uniforme sobre el césped seco, después del corte. Una vez extendido, debes regar en abundancia. Deja pasar al menos una semana antes del siguiente corte. Y no abones si hace mucho calor.

 

Regar

La clave para el riego perfecto es “mejor más que menos”; es decir, mejor pocas veces y más intensamente que muchas veces brevemente. Y ten en cuenta que bajo los árboles y en suelos arenosos se necesita regar más a menudo.

riego del cesped

Hojas secas

Es necesario retirarlas, ya que el césped se ahoga por la falta de aire y luz. Puedes hacerlo con un aspirador de hojas; también hay cortacéspedes que tienen esta función. Así, mientras las briznas están en crecimiento, se puede segar aspirando al mismo tiempo las hojas secas.

 

Malas hierbas

Un segado frecuente es el mejor antídoto para evitar que aparezcan las malas hierbas. Y la mejor forma de luchar contra ellas es quitarlas de raíz con ayuda de un escarificador. Así aireas el césped y facilitas que el agua y los nutrientes lleguen a las raíces.

 

El toque perfecto

Por último, recorta los bordes del césped con una desbrozadora para dejarlos bien definidos: alrededor del mobiliario del jardín, los parterres de flores, las zonas de piedra, etc. Esto dará el toque perfecto a tu césped.

 

¿Y en verano?

Riega más a menudo, al menos una vez al día y hazlo al amanecer o al atardecer (las horas de menos calor). Y al cortar, si dejas la hierba un poco más alta (unos 5 cm), ayudas a que se evapore menos agua.

 

Y, como siempre, el consejo más importante de Jardineamos: ¡hazlo fácil y disfrutando!

 

 

 

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