Las 7 plagas en tu jardín. Cómo combatirlas y prevenirlas

pulgones

En Jardineamos sabemos muy bien que las plagas son siempre un quebradero de cabeza para los amantes del jardín y de las plantas. Estos pequeños pero voraces organismos se pegan a nuestras plantas y succionan sus nutrientes, provocando visibles daños físicos que las afean e incluso las pueden destruir. Además, como se reproducen por huevos y crías, proliferan rápidamente. Y se hacen especialmente temibles ahora, por las altas temperaturas y la abundancia de humedad (debido al exceso de riego).

Por ello es importante estar muy atentos a su aparición, antes de que se extiendan demasiado. A continuación te damos algunos consejos para reconocer, eliminar y prevenir las plagas más comunes en tu jardín o en tus plantas de interior.

 

Pulgones

Es una de las plagas más típicas cuando empieza a apretar el calor. Estos pequeños insectos se localizan principalmente en los tallos y en el reverso de las hojas nuevas. Los hay de diferentes colores (verdes, amarillos, marrones y negros) y son fáciles de detectar, pues deforman las hojas y brotes.

Para eliminarlos, si están muy localizados, lo más efectivo es cortar las partes afectadas. Si ya se han extendido, un remedio casero muy eficaz es rociarlos con un caldo jabonoso (2 cucharadas de jabón de lavavajillas y otras dos de alcohol por cada litro de agua). También puedes aplicar un insecticida sistémico.

 

Hormigas

Son especialmente dañinas por su poder invasivo y porque facilitan la aparición de otras plagas, como los pulgones (las hormigas los cultivan y protegen porque les procuran alimento). Además, las hormigas podadoras atacan el tallo y las hojas en condiciones de humedad.

Para eliminarlas puedes rociarlas con un pesticida o veneno específico contra hormigas (los hay que eliminan toda la colonia también los huevos y las larvas). Otro remedio más casero es esparcir canela o sal para crear una barrera repelente.

 

Cochinillas

Estos insectos chupadores se pegan a las hojas para extraer su savia, especialmente en las plantas de interior (por el calorcito de la calefacción en invierno); aunque también proliferan en las plantas de exterior debido al calor veraniego. Se reconocen fácilmente porque dejan manchas blancas o marrones, además de una sustancia pegajosa que favorece la aparición de hongos.

Para acabar con esta plaga, primero hay que ver si es muy fuerte o no. Si el ataque no es muy severo, bastará con frotar las zonas afectadas con un algodón empapado en alcohol o en agua jabonosa; en caso contrario, habrá que recurrir a un insecticida sistémico.

caracol

Caracoles y babosas

Estos moluscos devoran los brotes más tiernos y las plantas recién sembradas, especialmente en las hortalizas, frutas y verduras. Además, su característico rastro mucoso es tóxico para las plantas. Los climas húmedos y lluviosos son perfectos para esta plaga.

Se combaten con insecticidas de grano o esparciendo serrín alrededor de los tallos. O cogiéndolos directamente.

 

Oruga procesionaria

Es la primera plaga forestal española: daña severamente la foliación, debilita los árboles y facilita la aparición de otras plagas. Y además, sus pelos urticantes son un grave problema especialmente para mascotas y niños.

Para controlar las poblaciones de esta plaga, que afecta sobre todo a los pinos, se utilizan medios físicos (eliminación de los bolsones cuando las orugas están dentro) o químicos (fumigación con insecticidas en las fases larvarias, antes de que desarrollen los pelos urticantes).

 

Ácaros

Son unas arañas diminutas casi imposibles de ver a simple vista. Se detectan gracias a los tonos rojos o marrones         que dejan en las hojas y una pequeña telaraña entre sus nervios. La más común es la araña roja, y ataca a todo tipo de plantas y flores.

Para combatirla, lo mejor es pulverizar la planta con agua y mantenerla siempre bien hidratada, ya que estas arañas se reproducen en ambientes secos y les repele el agua. Otro truco es sembrar ajos en el jardín.

 

Mosca blanca

Muy parecida al pulgón, normalmente aparece en climas calurosos y húmedos. Se alimenta de la savia desde el envés de las hojas, que pierden color y se abarquillan; es allí donde pone los huevos. Además, segrega una sustancia pegajosa que favorece la aparición del hongo negrilla.

El remedio más eficaz para eliminarla y prevenir su aparición es pulverizarla con insecticida o con agua jabonosa. Si están en el exterior, conviene saber que las mariquitas son sus mayores depredadores.

 

No olvides que la prevención es fundamental para mantener tu jardín siempre sano. Vigila el nivel de calor y humedad de tus plantas, procura que no queden encharcadas al regarlas y aplica los insecticidas adecuados.

 

Y, como siempre, el consejo más importante de Jardineamos: ¡hazlo fácil y disfrutando!

mujer en la terraza

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