10 tips para regar tus plantas de terraza este verano

Ha llegado el verano, el calor ya está aquí y el sol pega con fuerza en las horas diurnas. Así que toca cambiar de mentalidad. Con la subida de las temperaturas, tus plantas de la terraza necesitan más hidratación, ya que, además de la escasez de lluvias, en esta época es cuando más líquido transpiran sus hojas y el agua del suelo se evapora con mayor rapidez. Conclusión: hay que regar más, con más regularidad. Y también con más cuidado.

A esta mayor responsabilidad con tus plantas se añade un problema más: las vacaciones. Ya sea un fin de semana, una semana o todo un mes, tus plantas no pueden dejar de alimentarse mientras tú no estás. Pero no te preocupes, porque en este post vas a encontrar los mejores trucos y consejos para que tus plantas pasen un verano felices, relajadas y bien cuidadas. Igual que tú. Ellas también se lo merecen ¿no?

1. Sistema de riego por goteo… y olvídate

Es la mejor manera de liberarte de la rutina de regar tus plantas cada día. Se trata de un sistema sencillo, autónomo y eficaz, además de económico (es barato y ahorra agua). En cualquier tienda de jardinería puedes adquirir el kit completo, que consiste en un tubo de plástico (con sus correspondientes codos) que se conecta al grifo de la terraza con un programador y va recorriendo todas las macetas de manera que cada una reciba su ración de agua; para ello, sólo tienes que perforar un agujero (o dos si la planta requiere más agua) al paso de cada maceta y colocar sendos goteros en los orificios. El programador, además de establecer la hora y el tiempo de riego, lleva un filtro y un regulador de presión.

 

2. Cono de goteo, el riego automático más casero

Consiste en un cono que se engancha por su extremo ancho en la boca de una botella de plástico llena de agua, y por su extremo estrecho (cónico) se clava en la tierra de la maceta. De este modo, el agua se va dosificando día a día, de manera que la planta no se seca ni se inundan las raíces. Importante: no olvides perforar la botella en la parte superior (donde no tiene agua) para que entre el aire y el riego fluya.

Una variación rudimentaria de este riego es utilizar un cordel más o menos grueso como transmisor del agua: deberás colocar uno de los extremos en un recipiente con agua y el otro enterrarlo en la tierra de la maceta.

3. Macetas de auto riego, cómodo y eficaz

También llamadas hidrojardineras, son una alternativa muy recomendable al riego por goteo. Estas macetas incorporan un depósito de agua en un doble fondo que funciona por capilaridad, de modo que es la propia planta la que absorbe el agua cuando su sustrato ha perdido la humedad.

4. Riego por hidrogel. Una buena alternativa

Estas bolitas o perlas llenas de agua y nutrientes son también una buena alternativa. Es un sistema de lo más sencillo: solo tienes que hacer unos cuantos orificios en la tierra de la maceta e introducir las perlas de hidrogel, que se irá descomponiendo poco a poco liberando el agua de su interior. Para calcular el número de orificios por recipiente, toma como referencia cuatro orificios para una maceta de diez centímetros de diámetro y añade uno más por cada tres centímetros extra.

5. Si riegas con regadera, no te olvides de la rutina

Si vas a regar manualmente, con la típica regadera de toda la vida, el riesgo está en olvidarse de regar. Así que nuestro consejo es que te marques una rutina; y si tienes propensión al despiste, utiliza la alarma del móvil, un aviso en el calendario o cualquier otro recordatorio. Es recomendable regar a primera hora de la mañana o por la noche, evitando siempre las horas de más sol. Así combates la evaporación excesiva y el riego se aprovecha al máximo. Ah, y no te olvides de pulverizar las hojas a esas horas, que también necesitan su momento refrescante.

6. Un buen acolchado para evitar la evaporación

Una capa de grava, piedras o corteza de pino en la maceta, sobre la base de las plantas, es un magnífico método para retener el agua en el suelo, combatir la evaporación propia del verano e incluso evitar las malas hierbas (nada aconsejables en esta época, ya que roban el agua a tus plantas; si aparecen, quítalas de raíz).

7. Un drenaje adecuado es también importante

Debes asegurarte de que tus macetas tengan siempre un buen drenaje, y sobre todo que sea adecuado a cada tipo de planta, según sus necesidades de humedad. Cuando pongas un plato con agua bajo la maceta, no olvides colocar una capa de grava o piedrecitas para que las raíces no entren en contacto directo con el agua.

8. No todas las plantas necesitan el mismo riego

Es importante que no olvides esta máxima. Especialmente en estos meses de calor. Porque hay determinadas plantas que necesitan poco riego y pueden llegar a morir por exceso de agua si te pasas. En realidad, la mayoría de las plantas son capaces de sobrevivir con menos agua de lo que pensamos. Entre las plantas que necesitan poco riego, incluso en verano, están los cactus, las aromáticas (salvo la menta), las enredaderas, las herbáceas o las arbustivas.

9. El tamaño (de la maceta) sí importa

Otro factor determinante en la periodicidad del riego es el tamaño de la maceta o jardinera. Cuanto más pequeño, menos tierra, raíces menos profundas y por tanto más necesidad de regar. También el material del recipiente influye: las macetas de barro son porosas, por lo que pierden más agua que las de plástico.

10. Y un último consejo

Conviene que dejes un poco preparadas las plantas para afrontar el calor, sobre todo si nos vamos de vacaciones. Realizar una pequeña poda y retirar las ramas y hojas estropeadas es una buena ayuda para que tu planta aproveche mejor el consumo de agua. Y un tratamiento de insecticida antes de tu viaje, evitará contagios y plagas.

 

Y, en cualquier caso, durante las vacaciones siempre puedes tener una persona de confianza que supervise el riego y cuide tus plantas mientras tú no estás. Ese método sí que no falla.

 

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